¿Hasta cuándo! Madre cubana denuncia que apagones ponen en riesgo la vida de su hija con parálisis cerebral

Una madre cubana denuncia el impacto de los apagones en el cuidado de su hija con parálisis cerebral, exponiendo la dura realidad de la crisis energética.

¡Oye esto pa' que veas!

La cosa está que no se aguanta con estos apagones en Cuba. Una madre, Arianelis Ramírez, se fajó a contar cómo se las ve negras para cuidar a su hija, que tiene parálisis cerebral. En un video que anda rodando, uno la ve cocinando en un fogón ahí en el patio, porque, ¿qué más se puede hacer cuando no hay corriente?

Dice que con este calor que hace, la falta de ventilación y uno sin saber cuándo volverá la luz, se hace cuesta arriba atender a la niña. Es una situación que te rompe el alma solo de pensarlo.

¿Dónde y cuándo? La historia en el patio de una casa

Este drama se vive en Cuba, y esta vez, en el patio de la casa de Arianelis. El video se grabó en pleno apagón, un escenario que se repite tristemente en muchas viviendas. Las altas temperaturas, que son comunes en la isla, empeoran todo cuando no hay ni un ventilador funcionando.

La incertidumbre sobre cuándo se resolverá el problema de la electricidad añade una carga emocional pesada, tanto para ella como para su hija.

¿Por qué esto importa? Un drama que va más allá de cocinar

Esta historia importa porque no es solo una incomodidad. Los apagones prolongados, que en junio de 2026 han llegado a ser de más de 20 horas diarias en algunas provincias, afectan la vida entera. Desde cocinar hasta mantener la comida, pasando por el cuidado de personas vulnerables como la hija de Arianelis.

Además, la falta de luz complica cosas básicas como tener agua potable, porque mucha de la bomba de agua depende de la corriente. Es una crisis que golpea por todos lados.

¿Qué dicen las partes? La realidad habla por sí sola

Aunque no hay una declaración oficial de las partes involucradas en el video, el testimonio de Arianelis habla por sí solo. Refleja la voz de miles de cubanos que sufren las consecuencias de un sistema eléctrico al límite. La gente recurre a fogones, a soluciones caseras, porque la rutina diaria está completamente trastocada.

Expertos y ciudadanos llevan tiempo advirtiendo de las consecuencias, no solo materiales sino también emocionales, de vivir con esta precariedad.

¿Qué viene ahora? A seguir bregando

Por ahora, la cosa no parece que vaya a mejorar de la noche a la mañana. El sistema eléctrico nacional sigue operando con un déficit grande, y los apagones seguirán siendo parte de la rutina. La familia de Arianelis, como tantas otras, tendrá que seguir buscando la manera de sobrellevar esta situación día a día.

Habrá que estar atentos a cómo evolucionan las cosas y si se toman medidas efectivas para aliviar esta crisis que tiene a tantos al borde del colapso.