¡Escándalo! Madre Cubana Cuenta el Doloroso Adiós a Sus Dos Hijas en Pocos Años
Artista cubana Diana Rosa Suárez narra la devastadora pérdida de sus dos hijas, Roxana y Tatiana, por graves dolencias de salud, un relato de dolor y resiliencia.
¡Oye esto pa’ que veas lo que le pasó a esta artista cubana!
La cosa está que arde y es que la misma Diana Rosa Suárez, una artista de la isla, ha soltado la sopa sobre cómo vivió el golpe más duro de su vida: la partida de sus dos hijas, Roxana y Tatiana. Y pa’ rematar, con apenas cuatro años de diferencia. ¡Imagínate el dolor!
Ella contó que las muchachas se nos fueron muy jóvenes, cada una peleando contra sus propios demonios de salud. Un drama que cualquiera se queda helado.
¿Y dónde y cuándo se armó este lío?
Primero fue Roxana, que vivía en Colombia. Un día, la chama empezó a sentirse mal y ¡zas!, directo pa’l hospital. En una llamada con su mamá, le dijo que estaba enferma y que la iban a mover a otro lado. Diana Rosa estaba en pleno trabajo, grabando algo, cuando le cayó el telón.
Ella pidió permiso corriendo pa’ ir pa’ Colombia, pero cuando llegó, la cosa estaba ya color de hormiga. Roxana tenía una pancreatitis aguda que no perdonó. Y lo peor, Diana Rosa ni pudo hablar con ella antes de que se fuera. ¡Qué vaina!
¿Y por qué esto nos importa, tú sabes?
El golpe pa’ la familia fue brutal, pero pa’ Tatiana, la hermana, fue como si se le acabara el mundo. La chama andaba repitiendo que quería juntarse con Roxana, que qué hacía aquí sola. Buscaron ayuda médica, la metieron en centros, le dieron tratamiento, pero el trago se le volvió un vicio.
Y como quien no quiere la cosa, ese vicio le destrozó la salud. Le salió una cirrosis que fue la que se la llevó al otro barrio. Una historia que te pone a pensar en lo frágil que es la vida, ¿no crees?
¿Y qué dicen las partes implicadas en este cuento?
Bueno, el relato que se ha contado es el de la propia Diana Rosa Suárez. Ella, con el corazón en un puño, ha decidido contar su historia para que sirva de homenaje y para que se vea su fuerza. Dice que ella va a seguir pa’ lante, trabajando y echando pa’lante a los que todavía la quieren cerca.
La gente, al oír esto, se ha volcado a mandarle mensajes de apoyo. Un cariño que seguro le da fuerza en este momento tan complicado. La información sobre las enfermedades y cómo fueron las muertes sale de este testimonio de Suena Cuba y no hay papeles médicos pa’ confirmarlo, pero la historia se siente.
¿Y ahora qué viene, qué se espera?
Pues mira, lo que queda es la memoria de Roxana y Tatiana y la fortaleza de Diana Rosa. Ella tiene la intención de seguir dándole al arte y a la vida, con el recuerdo de sus hijas como motor. La solidaridad de la gente es un bálsamo, y uno espera que ella encuentre paz en su camino.
Lo que sí queda claro es que la vida da vueltas, a veces muy duras, pero el amor de una madre y las ganas de seguir adelante son capaces de mover montañas. Hay que estar atento a cómo sigue esta artista, que seguro nos da más de qué hablar, pero esta vez, con la fuerza que le caracteriza.