¿A la madre de Anna Bensi le cae el peso de la ley por grabar a un policía?
Madre de influencer cubana bajo arresto domiciliario tras ser acusada de grabar a un oficial del MININT durante una citación.
¿Qué pasó?
Oye, que la cosa se puso caliente en La Habana. Caridad Silvente, la mamá de Anna Bensi, esa chama que se pone a decir verdades en TikTok, salió de un interrogatorio de la Seguridad del Estado. ¿Y qué pasó? Pues que ahora no puede salir de su casa, como si fuera una delincuente, y todo porque, según ellos, grabó al policía que le dio una citación oficial. ¡Imagínate tú!
El lío empezó con un video que la misma Anna Bensi soltó en las redes, donde se ve clarito al suboficial del Ministerio del Interior, Yoel Leodan Rabaza Ramos, entregándole el papel a su mamá. Aparentemente, para el gobierno cubano, eso es un delito grave.
¿Dónde y cuándo?
Esto pasó en La Habana, específicamente en la estación de policía de Alamar, este miércoles. El interrogatorio a la señora Caridad duró como dos horas, un buen rato pa’ meterle presión. Ahora, la tienen en su casa, sin poder moverse ni recibir visitas, como si hubiera cometido un crimen de esos que dan miedo.
El ambiente, tú sabes, la Seguridad del Estado, eso no es un paseo por el Malecón. Amenazas, cuestionamientos duros a su papel de madre, todo para que supuestamente le diga a su hija que se calle la boca.
¿Por qué importa?
Bueno, esto importa porque es otro round más del gobierno contra los que se atreven a hablar. Están usando a la mamá pa’ apretar a la hija, que es la que está denunciando las cosas en TikTok y otras redes. La idea es clara: amedrentar y silenciar a quien no siga la línea.
El gobierno se escuda en que grabar a un funcionario viola la intimidad y la imagen, amparándose en el Artículo 393 del Código Penal. Pero muchos dicen que los funcionarios, cuando están trabajando en público, no deberían tener esa piel tan fina. Al final, es la censura de siempre, pero ahora con abogados y leyes por medio.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el gobierno, a través de la Seguridad del Estado, acusa a la señora Silvente de violar la ley y le exige que consiga un abogado en cinco días. Dicen que la grabación del policía es ilegal.
Por otro lado, Anna Bensi, la hija, está firme. Dice que no le tienen miedo, que no la van a callar y que está ejerciendo su derecho a expresarse. Ella denuncia que esto es puro hostigamiento contra su familia por su labor en redes.
¿Qué viene ahora?
Ahora mismo, la señora Caridad está bajo arresto domiciliario, esperando a ver qué pasa. El gobierno le puso un plazo para buscar abogado, así que el futuro legal de ella está en el aire. La presión sobre Anna Bensi seguramente seguirá, porque el régimen no quiere que su voz se escuche.
Hay que ver si la familia Bensi se mantiene firme y si la comunidad internacional pone atención a este tipo de hostigamiento. Es un pulso entre la libertad de expresión y un gobierno que quiere controlar la información a toda costa.