¿Y a ti te parece, mamá? La Seguridad del Estado se inventa otro bochinche con la mamá de Anna Bensi

La madre de la activista Anna Bensi fue citada por la Seguridad del Estado en La Habana, sumando otro episodio de hostigamiento contra la familia.

¡Oye esto pa' que veas! La mamá de Anna Bensi, Cary Silvente, se presentó otra vez en una unidad de la Seguridad del Estado en La Habana. Esto tiene a todo el mundo con los nervios de punta, como si la cosa se pusiera caliente.

La cosa es que Anna, la chama, denunció que ella y su mamá estuvieron más de 30 horas sin poder hablar con nadie, ni teléfono, ni internet. ¡Incomunicadas totalmente! Eso fue justo antes de que a Cary la llamaran a declarar.

¿Dónde y cuándo pasó el follón?

Esto fue en La Habana, este miércoles. Cary fue acompañada de su abogado, que ya dice mucho de cómo está la cosa. La citación inicial era para el martes, pero se pospuso, y mientras tanto, nadie sabía dónde estaban ni qué les pasaba.

El ambiente se pone tenso, imagínate, uno sin saber nada de su gente, y sabiendo que a Cary la tienen bajo la lupa por las denuncias de Anna.

¿Y a quién le cae esto?

Pues mira, esto le cae directo a la familia de Anna y a cualquiera que levante la voz en Cuba. Es una forma clara de meterles presión para que dejen de hablar en las redes.

Lo que cambia es que ahora la cosa se pone más seria, con abogados y amenazas de cárcel. La gente en la calle comenta que esto es para asustar a otros jóvenes que se atreven a denunciar la escasez y los apagones.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, Anna y su familia denuncian que esto es hostigamiento puro y duro. Dicen que las autoridades los acusan y les gritan improperios.

Por otro lado, los de la Seguridad del Estado, según cuenta Anna, tildan a la hija de "contrarrevolucionaria" y a la madre de "mala madre", acusándolas de recibir órdenes de afuera y de conspirar.

¿Y ahora qué?

Pues nada, que hay que estar pendientes. Esto no parece que vaya a parar pronto. La estrategia parece clara: intimidar y controlar a las voces críticas.

Lo que está en el aire es hasta dónde va a llegar esto y si la presión contra la familia Bensi-Silvente va a aumentar. Habrá que seguir de cerca si otros activistas y sus familias sufren lo mismo.

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