¿Y Lula qué? Brasilero le cae a palos a EE. UU. por Cuba pero se hace el loco con la represión

Lula criticó a EE.UU. por su política hacia Cuba y Venezuela, pero ignoró la represión y la crisis en la Isla.

Qué pasó

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se lanzó contra Estados Unidos en un foro internacional, cuestionando sus acciones hacia Cuba y Venezuela. ¡Vaya tema! Lo fuerte es que, mientras hablaba de intervención extranjera y soberanía, se hizo el sueco con la grave situación que vive el pueblo cubano.

Esto ocurrió en un evento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Lula dijo que lo que hace Washington en la región “no es democrático” y defendió a capa y espada que ningún país debe meterse en la sopa de otro. Claro, se preguntó, ¿dónde dice la ONU que se puede intervenir así?

Dónde y cuándo

Todo este bochinche ocurrió hace poco, el sábado 21 de marzo de 2026, durante un foro de la CELAC. El presidente brasileño estaba hablando ante otros líderes y representantes de América Latina y el Caribe. La tensión se sentía en el aire, con Lula repartiendo críticas a diestra y siniestra.

Por qué importa

Bueno, esto importa porque mientras Lula defiende a Cuba y Venezuela de las críticas de EE. UU., se olvida de que en la Isla hay gente pasando trabajo, sin libertades y persiguiendo a quien piense distinto. Es como si tapara el sol con un dedo, ignorando que la crisis cubana no es solo por culpa de nadie de afuera, sino por cómo se manejan las cosas adentro.

La gente en Cuba sigue sufriendo escasez, falta de democracia y represión. Las organizaciones internacionales lo dicen, pero Lula, con su discurso, parece darles un respiro a los que están en el poder en La Habana, sin hablar de los derechos que faltan.

Qué dicen las partes

Por un lado, Lula dice que las sanciones de EE. UU. contra Cuba son malas porque afectan a la gente. Señala que América Latina debe ser soberana y no aceptar injerencias externas. Él defiende la idea de que cada país es dueño de su destino.

Por otro lado, los críticos de Lula y de las políticas cubanas señalan que el problema de Cuba no son solo las sanciones. Dicen que décadas de malas políticas internas, control del Estado y no hacer reformas han llevado a la Isla a esta situación. Organizaciones de derechos humanos han documentado la represión constante contra disidentes, periodistas y manifestantes.

Qué viene ahora

Pues ahora queda ver qué pasa. Si Lula seguirá con esta postura de criticar a EE. UU. pero callando sobre los problemas internos de Cuba y Venezuela. La región sigue tensa, y el modelo cubano sigue bajo la lupa por no garantizar bienestar ni libertades.

Lo que está en el aire es si los líderes latinoamericanos se atreverán a pedir cambios dentro de sus propios países, no solo a exigir respeto de afuera. En Cuba, el reclamo de la gente por más libertades sigue resonando, a pesar de la censura y las detenciones.

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