¡Se arma el bochinche! Actor cubano defiende a profesor echado de la universidad por hablar de más
Actor Luis Alberto García slams professor's expulsion from CUJAE for critical posts, defending academic freedom and free speech in Cuba.
¡Qué cosa es esta! El bochinche se armó en la CUJAE.
Oye esto pa' que veas... El actor cubano Luis Alberto García se revolcó en Facebook con una rabia que se le salía por los poros. ¿El motivo? La Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE) le dio puerta al arquitecto y profesor Abel Ernesto Tablada de la Torre. ¡Así como lo oyes! Lo sacaron del juego por atreverse a escribir en su propio perfil de Facebook sus ideas sobre cómo están las cosas en Cuba y en la propia universidad.
García, con tremenda indignación, soltó un: "¡VERGÜENZA! ¡VERGÜENZA! ¡¡¡MIL VECES VERGÜENZA!!!". Y se preguntó: ¿Cómo es posible que a un profesor lo castiguen por decir lo que piensa? ¿Qué clase de civismo es ese que se condena, se estigmatiza y se persigue? ¡Eso nunca, jamás!
¿Dónde y cuándo se jodió todo?
El lío se formó en la Facultad de Arquitectura de la CUJAE. El profesor Tablada, un tipo con su currículum bien puesto (arquitecto, profesor titular, investigador en diseño bioclimático y hasta con experiencia internacional), se atrevió a publicar sus pensamientos. Escribió sobre la situación del país y la del sistema universitario, hablando claro de apagones, transporte, salarios de miseria para los profes (¡entre 10 y 15 dólares, imagínate!) y las carencias que sufren todos, los que enseñan y los que aprenden.
Hasta los estudiantes se movieron, mandaron una carta a la rectora diciendo que esa medida era una exageración, que no tenía nada que ver con el trabajo ni la ética del profesor. ¡La gente no se traga ese cuento!
¿Y por qué esto importa tanto?
Porque, según dice García y muchos por ahí, las ideas no son bombas, ni matan. Diferir de alguien no puede ser motivo para que te sancionen, te persigan o te boten del trabajo. Cuando se castigan las opiniones responsables, la Constitución se mancha, pierde su brillo y se convierte en un papel sin valor. ¡Se le quitan las mayúsculas y se la tira por el suelo!
Esto toca el respeto a las normas y la libertad de pensar. Si por un poquito que pienses diferente te mandan pa' prisión, te humillan o te sacan del trabajo, ¿a dónde vamos a parar? García lleva tiempo diciendo que hay que parar la represión contra las ideas.
¿Qué dicen las partes en este chisme?
Bueno, por un lado, está la decisión de la CUJAE de separar a Tablada de la docencia, supuestamente por sus publicaciones. Por otro lado, están los estudiantes que protestan la medida, diciendo que es desproporcionada.
Luis Alberto García está del lado de Tablada, defendiendo a capa y espada que pensar diferente no debería tener consecuencias tan graves. Él mismo ha condenado antes detenciones de jóvenes y activistas, pidiendo un alto a la represión por las ideas.
Ah, y un detalle: el profesor Tablada tiene una hermana, Johana Tablada, que es diplomática y conocida por decir que en Cuba no hay represión política. ¡Tremendo enredo familiar!
¿Qué viene ahora en este cuento?
Lo que está claro es que este caso ha puesto el dedo en la llaga de la libertad de expresión y de cátedra en Cuba. La discusión sigue abierta y la gente está pendiente de qué va a pasar, tanto con el profesor Tablada como con la propia universidad y su postura ante las críticas.
Hay que ver si esta polémica sirve para algo o si seguirá la corriente de sancionar a quienes alzan la voz. El debate está candente y todo el mundo está esperando a ver qué más se destapa en este bochinche universitario.