¿Y tú supiste? ¡Lena Burke le canta a su abuela la Reina del Filin en su cumple!
Lena Burke honra a su abuela, Elena Burke, la icónica Reina del Filin, en su cumpleaños, resaltando su legado musical, humano y familiar.
¿Qué pasó?
Oye, que Lena Burke, la cantante, se echó un cuento pa’ recordarle al mundo la grandeza de su abuela, Elena Burke. La que le decían La Señora Sentimiento, La Reina del Filin. ¡Un día como hoy es el cumpleaños de la señora y Lena le tiró flores, pero flores de las buenas!
No fue solo pa’ decir que cantaba como los ángeles, que eso se sabe. Fue pa’ hablar de lo que Elena dejó aquí: su arte, cómo hacía las canciones suyas, su elegancia y cómo se ganó el respeto sin pisar a nadie. Eso es lo que Lena quiso que no se nos olvidara.
¿Dónde y cuándo?
Esto se contó ahora, en pleno febrero de 2026, desde Miami, pero la historia de Elena Burke es de Cuba entera, y de más allá. Se habló de su paso por los escenarios, de cómo su voz y su manera de cantar el filin, ese ritmo pegajoso con alma de jazz y sentimiento a lo cubano, conquistó a todos.
Imagínate, el filin, esa mezcla de bolero con algo más, donde ella era la reina, la que te contaba mil cosas con una mirada. ¡Tela! Y todo esto se recuerda ahora, en su día.
¿Por qué importa?
Pues importa porque Elena Burke no fue solo una voz bonita. Fue una mujer que brilló sin tener que ser mala con nadie. Lena recalcó eso: que su abuela se hizo grande a base de trabajar duro, de cantar en todas partes, de romper barreras con puro talento y buena vibra.
En un mundo donde a veces parece que hay que pisotear al de al lado, recordar que se puede triunfar con honestidad y mucho arte, eso es oro. Y Lena lo puso clarito: el legado de su abuela es también esa lección de vida.
¿Qué dicen las partes?
Lena Burke habló con el corazón en la mano, contando lo que sentía. Dijo que su abuela era una matriarca, una mulata de pura cepa, que en su casa la música era lo primero. Agradeció cómo Elena le abrió camino a ella, a su mamá, y a tantas mujeres que hoy cantan en Cuba.
Por otro lado, la gente que la escuchó, los que la recuerdan, seguramente asienten con la cabeza, porque saben de qué habla Lena. Es el eco de una estrella que sigue brillando en la memoria de su familia y de la música cubana.
¿Qué viene ahora?
Lo que viene ahora es seguir cantando esa historia. El legado de Elena Burke no se queda solo en videos ni en mensajes de cumpleaños. Vive en las canciones que Lena y otros siguen interpretando, en el respeto que le tienen y en esa enseñanza de que el arte y la dignidad van de la mano.
La música de Elena Burke sigue sonando, y su recuerdo, como el buen filin, se queda con nosotros. ¡A seguir gozando de esa herencia!