¡Legañoa confesó! Siete décadas de carencias y el socialismo se queda

El presidente de Prensa Latina, Jorge Legañoa, soltó que Cuba lleva 70 años de carencias, ¡pero ojo, que el socialismo no se mueve de ahí! Tremendo bochinche.

Qué pasó

¿Tú supiste el revolico que armó Jorge Legañoa, ese que sale en la tele y dirige Prensa Latina? Pues oye esto, pa' que te caigas de espaldas. En medio de una entrevista, defendiendo el socialismo con capa y espada, se le escapó un numerito que dejó a más de uno con la boca abierta.

El hombre admitió, así, sin pelos en la lengua, que Cuba lleva ¡setenta años! de carencias y carestías. Sí, setenta, como setenta palos de un almanaque lleno de escasez. Lo dijo él mismo, que hoy falta esto, mañana aquello; los problemas económicos son como un mal de ojo que no se quita.

Dónde y cuándo

Esto no fue un chisme de esquina, ni un comentario al vuelo en la guagua. Esto salió en un programa serio, de esos que la gente mira en casa. Fue el 17 de febrero de 2026, en el espacio “Mundo 20/20” de Cubavisión Internacional.

Allí estaba Legañoa, que desde el 2025 es el jefe de Prensa Latina, tirando su línea y, de repente, ¡zas!, soltó la verdad de las siete décadas de penurias. No fue un desliz pequeño, fue una declaración en pleno aire, para que todo el mundo la escuchara.

Por qué importa

¿Y por qué es esto un escándalo? Porque no lo dijo cualquier persona. Lo dijo uno de los pesos pesados de la comunicación oficial, uno de los que siempre ha pintado el cuadro con colores bonitos.

Que un vocero del sistema reconozca abiertamente que la crisis es de toda la vida, que ha sido constante y estructural, mientras sigue defendiendo el mismo modelo, es como para que se te revuelvan las tripas. Es la voz oficial diciendo lo que ya todos sabemos en la calle, pero que no se atreven a decir en voz alta.

Qué dicen las partes

Claro, después de soltar la bomba de las siete décadas, Legañoa siguió su guion. Dijo que la solución es más socialismo, más “resiliencia” del pueblo y mantenernos unidos para que nadie nos cambie el sistema.

Según él, si vamos por el camino del capitalismo y nos amarramos a Estados Unidos, terminaremos como Puerto Rico, que lo usó de ejemplo para asustar. La línea es clara: reconocer los problemas, sí, pero sin tocar el modelo que los ha generado. La culpa, siempre, es de afuera.

Qué viene ahora

Ahora, la pelota está rodando, mi gente. Mientras la situación económica sigue apretando por todos lados, las palabras de Legañoa echan más leña al fuego del debate. ¿Hasta cuándo se puede aguantar un modelo que, hasta sus propios defensores, admiten que lleva siete décadas en crisis?

La gente sigue esperando, la vida sigue su curso, y el dilema de Cuba y su futuro queda en el aire, con un sabor amargo a escasez que ya dura más que un chicle masticado.

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