¿Se nos cayó el teatro, mi gente? Laura de la Uz pone el dedo en la llaga sobre el exilio creativo cubano

Actriz Laura de la Uz lamenta la pérdida del espacio natural de creación para artistas cubanos, destacando la importancia vital de encuentros como Cubacultura.

¡Oye esto pa’ que veas!

La actriz cubana Laura de la Uz soltó una verdad como un templo sobre lo que pasa con el arte cubano allá afuera. Dijo que el festival Cubacultura, que ya va por su edición número 13 en Trigueros, Huelva, se sintió más especial que nunca. Es que, según ella, el arte cubano se siente en el aire, en la piel, un verdadero reencuentro.

Este festival nació pa’ mostrar nuestra cultura, pero sobre todo, pa’ que los artistas se junten, hablen de la vida, de lo que están haciendo, pa’ reírse y compartir. Es un espacio donde uno se siente como en casa, lejos de casa.

¿Dónde y cuándo fue este bochinche?

Esto fue en Trigueros, Huelva, en España, y se extendió del 19 al 26 de agosto de 2026. Imagínate, una semana entera dándole candela a la cultura cubana. La actriz hasta mencionó el Centro de Arte Harina de Otro Costal, donde se ha cocinado todo este festival a lo largo de los años.

El ambiente se sentía lleno de esa Cuba que uno lleva por dentro, esa que se comparte con amigos y colegas. Un calor humano que se siente hasta en la noticia.

¿Y a quién le cae esto arriba? ¿Por qué importa?

Pues mira, esto le cae directo a todos los artistas cubanos que andan por el mundo. De la Uz puso el dedo en la llaga: “Los artistas cubanos hemos perdido nuestro lugar natural para crear y para mostrar nuestro trabajo”. ¡Imagínate la cosa!

Su generación, que debería estar aportando a los jóvenes creadores en Cuba, muchos ya no están allí. Por eso, estos encuentros como Cubacultura son más necesarios que nunca. Son un salvavidas para mantener viva la identidad y la cultura cubana.

¿Qué dicen las partes?

Laura de la Uz habló claro, representando la voz de muchos artistas. Ella destacó la “libertad, unión y autenticidad” con la que los artistas han contribuido al festival. Agradeció a Lourdes Santos, la creadora e impulsora de este espacio que se ha vuelto vital.

No hubo mucho que decir de otras partes, porque la reflexión de la actriz es la que resuena: la necesidad de tener un espacio propio y reconocido para la creación y difusión del arte cubano, sin importar dónde se encuentren los artistas.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el aire?

Pues lo que viene es seguir apoyando estos espacios. Cubacultura ha demostrado ser un faro para la cultura cubana en el exilio. Hay que ver cómo se mantiene y se expande, para que más artistas tengan ese lugar seguro donde crear, compartir y sentirse parte de algo.

La esperanza está en que estos encuentros sigan fortaleciéndose y que la cultura cubana, a pesar de las distancias, siga resonando fuerte, como una buena conga que nadie puede parar.