¿Y a la Lanchita de Regla la sacaron del agua? ¡Otra vez varada en la bahía!
La lanchita de Regla, vital para miles de habaneros, quedó varada en la bahía. Autoridades no informan. Crisis del transporte en La Habana se agrava.
¡Qué Noyol! La Lanchita de Regla se quedó botada en la bahía
Oye, que la cosa está caliente en La Habana. Parece que la famosa lanchita de Regla, esa que usan miles de personas todos los días para cruzar la bahía, se quedó pintada en medio del agua este miércoles al mediodía. ¡Imagínate el bochinche!
Esto se supo porque la gente empezó a soltar la sopa en redes sociales, sobre todo en un grupo de Facebook llamado Transportación Habana. Dijeron que el aparatito se paró en seco como a las doce del día, y después hubo que meterle remolque hasta el Embarcadero de Luz. Y lo peor es que, según los mismos, esto no es la primera vez que pasa con esta lancha.
¿Dónde fue la cosa y cuándo se armó el lío?
Pues mire usted, el incidente ocurrió aquí mismito, en la bahía de La Habana, este miércoles, justo al mediodía, cuando la lancha estaba en pleno traqueteo. La gente se quedó parada en el agua, quién sabe qué sentirían. Después, como les cuento, la tuvieron que remolcar hasta el muelle de Luz. Es un detalle que añade más sabor al cuento: se repiten las historias, y eso pone a la gente nerviosa.
¿Y por qué esto importa? ¡Pa’ qué nos meten en este lío!
Bueno, fácil. Esa lanchita es como la sangre en las venas para un montón de gente que la usa para ir y venir entre Regla, Casablanca y La Habana Vieja. Si la lancha se para, se para la vida de muchos. La gente está preocupada por la seguridad, claro, porque si esto pasa una vez, ¿quién dice que no vuelve a pasar?
Además, esto pone sobre la mesa lo de siempre: que las soluciones no son pa’ siempre, que arreglan aquí y allá pero la cosa sigue cojeando. Se pide a gritos que busquen algo más duradero, no solo parches.
¿Qué dicen los que meten la cuchara?
Por ahora, de las autoridades, ni pío. Nadie ha dicho por qué se paró la lancha, ni cómo está ahora después del remolque. Ni el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, ha soltado prenda. Esto pasa poco después de que el mismo ministerio dijera que andaban con problemas técnicos en las lanchas de la bahía.
A finales de febrero, el ministro dijo que habían tenido que parar el servicio porque una lancha, la Giraldilla, se le rompió la línea de eje. Que necesitaban arreglarle piezas y que volvería como para el 10 de marzo. ¡Justo cuando se esperaba que saliera la otra, La Coubre, después de meses en el taller! Esa tenía motor nuevo y todo, pero mire usted, la bahía no se recupera del todo.
Y no es solo eso, otras que estaban para esa ruta, como la 4to Congreso y el remolcador ABA-3, siguen en el taller. Y la 300 Aniversario, ¡ni pa’ hablar!, esperando que aparezca la plata pa’ arreglarla.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera del futuro?
La verdad es que la cosa pinta complicada. Ya en febrero de 2024, el ministro dijo que solo una de las seis lanchas estaba funcionando. ¡Seis! Y las otras, tiradas. En mayo pasado, hasta la hélice de la única que andaba se soltó y se fue al fondo. Encima de los líos técnicos, a veces el tiempo tampoco ayuda.
Cada vez que esto pasa, es un dolor de cabeza para la gente. El viaje por tierra se pone eterno. Y esto pasa en un momento en que el transporte público en La Habana está fatal. Faltan guaguas, falta gasolina, y la gente se monta en lo que sea: triciclos, motos, bicicletas eléctricas… lo que sea pa’ moverse.