¡Qué Bochinche en la ONU! Cuba y China Entran al Comité de ONG y Levantan Cejas
La ONU eligió a Cuba, China y Nicaragua en su Comité de ONG, levantando críticas por la inclusión de países con historial cuestionado en derechos humanos.
¡Oye esto pa' que veas! Resulta que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) andan eligiendo gente pa' un comité importante, el Comité de Organizaciones No Gubernamentales (ONG), y mira a quién metieron en el saco: ¡Cuba, China, Nicaragua, Arabia Saudí y Sudán! País que no son precisamente un jardín de rosas en cuanto a libertades, ¿entiendes?
Esto ha puesto a muchos con la cara de "¿pero qué está pasando aquí?", porque la credibilidad de la ONU y su discurso de defender los derechos humanos quedan como el perro del hortelano: ni comen ni dejan comer. ¡Un bochinche tremendo!
Dónde y cuándo se armó el lío
Esta votación se dio hace poco, en abril de 2026, y los seleccionados van a empezar a trabajar en 2027. El comité depende del Consejo Económico y Social (ECOSOC), y su pega es evaluar y dar estatus consultivo a las ONG. O sea, deciden quién puede hablar y quién no en los espacios de la ONU. Imagínate el panorama con estos países ahí metidos.
La cosa se puso color hormiga porque en muchas regiones ni hubo competencia. Se presentaron listas cerradas con el mismo número de puestos que de candidatos. Vamos, que ya venía todo cocinado y firmado. Y lo peor es que ya había avisos de gente independiente, como CIVICUS, diciendo que muchos de estos países tienen los espacios cívicos más cerrados que un mall un domingo por la tarde.
¿Por qué importa este tinglado?
Bueno, aquí es donde la cosa se pone interesante. Si estos gobiernos, que están señalados por reprimir a la gente y ponerle freno a la sociedad civil, van a estar en un comité que interactúa directamente con esa misma sociedad civil, pues salta a la vista el posible conflicto de intereses. Es como poner al zorro a cuidar las gallinas, ¿me entiendes?
El problema es que la ONU dice una cosa por un lado, promueve libertades, y por otro, deja que gobiernos cuestionados se metan en mecanismos clave. Esto levanta la sospecha de que las dinámicas de poder entre países, y no tanto los principios, son las que mandan al final del día en estos salones.
¿Qué dicen las partes?
Los que se rasgaron las vestiduras fueron los de Estados Unidos. Sus representantes se desmarcaron de la votación, diciendo que Cuba y Nicaragua siguen reprimiendo a su gente y ahogando a las organizaciones independientes. Vamos, que para ellos, estos países no pintan nada en un órgano que se supone debe estar abierto a la sociedad civil.
Además, esto se suma a denuncias anteriores del propio secretario general de la ONU sobre intimidación y represalias contra activistas que colaboran con ellos. ¡Un relajo!
¿Y ahora qué?
Pues mira, lo que queda claro es que la ONU tiene una contradicción interna que no se resuelve fácil. Mientras habla de libertad, permite que gobiernos con historiales dudosos participen en decisiones importantes. Esto abre el debate sobre si el sistema multilateral es realmente eficaz o si las influencias políticas se lo pasan por la piedra.
Habrá que ver cómo se desarrolla esto, pero la composición de este comité ya nos dice mucho sobre cómo funcionan las cosas y cómo las dinámicas de poder condicionan espacios que deberían ser de apertura y pluralidad. El camino que viene, seguro, no será el más transparente.