¿Aumentó la indigencia en Cuba? Las calles dicen que sí, ¡y cómo!
La pobreza extrema empuja a más cubanos a la mendicidad y a buscar comida en la basura, contradiciendo el relato oficial. La asistencia social es insuficiente.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la historia esa de que en Cuba no hay pobreza extrema se está cayendo a pedazos. Por las calles de La Habana y otras ciudades, cada vez se ven más viejitos pidiendo y gente revolviendo hasta los desperdicios de los restaurantes. La cosa se está poniendo fea, y es que la gente no tiene ni pa' comer, ¡imagínate tú!
Los abuelos y familias enteras están recurriendo a esto para sobrevivir. El dinerito no alcanza y el deterioro económico se siente en cada esquina.
¿Dónde y cuándo se oye este bochinche?
Esto no es de ayer, pero ahora se ve más. Los informes dicen que entre 2014 y 2023 se contaron casi 3.700 personas en 'conducta deambulante', o sea, pidiendo en la calle. La mayoría, gente entre 41 y 59 años, muchos con problemas de salud o sin casa a donde volver.
En La Habana, ¡la cosa es peor! En octubre del año pasado, se contaron más de 800 personas deambulantes, sobre todo por Centro Habana, Habana Vieja y otros barrios calientes. El problema de la vivienda también es un dolor de cabeza, hay un déficit brutal de casas y muchas están cayéndose o están hacinadas.
¿Y esto por qué importa, socio?
¡Porque es la vida real de la gente! El sistema de asistencia social, ese que se supone que cuida de todos, no da abasto. Pagan una miseria, como 1.500 pesos, que no te alcanzan ni para un café con leche y croquetas.
La gente vulnerable está cada vez más expuesta y las ayudas no llegan a todos. Esto contradice lo que siempre nos han contado sobre el modelo social cubano, que supuestamente erradicó la pobreza. La calle te grita otra cosa.
¿Qué dicen los implicados en este lío?
Las estadísticas oficiales hablan de 'conducta deambulante', pero no explican bien la profundidad del problema. Los programas de asistencia social existen, pero los montos son insuficientes y no cubren a todos los que lo necesitan.
Además, los centros de atención para estas personas son pocos, no dan abasto y, a menudo, las intervenciones son temporales. Los sacan de la calle un ratico, pero el problema de fondo sigue ahí, y la gente vuelve a lo mismo.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde va esto?
Bueno, para arreglar este desastre hace falta mucho más que operativos. Los expertos dicen que se necesitan políticas serias: mejorar la asistencia social de verdad, construir casas, crear empleos que den pa' vivir bien y tener estadísticas claras para saber cuántos somos los que estamos así.
Por ahora, lo que se ve en la calle es que la indigencia está subiendo, y la gente necesita soluciones reales, no cuentos. Hay que seguir de cerca qué pasa, porque esto apenas empieza.