¿Se nos pudre la cosecha encima? FAO advierte de crisis de combustible en Cuba

La FAO alerta que la grave escasez de combustible en Cuba pone en riesgo la cosecha y la seguridad alimentaria, limitando maquinaria agrícola y transporte vital.

¡Oye esto pa' que veas!

La cosa se pone fea en Cuba con la comida. La FAO, esa gente de la ONU que se las saben todas con la agricultura, soltó una advertencia seria: la falta de combustible está echando a perder la cosecha.

Imagínate, los tractores y camiones no tienen gasolina ni diésel para jalar. ¿Y qué pasa? Pues que la comida que está lista pa' recoger se queda en el campo, pudriéndose. Un bochinche total que nos afecta a todos.

¿Dónde y cuándo se está cayendo el teatro este?

Esto está pasando en toda la isla, y el problema se agudizó ahora mismo, a principios de 2026. Es parte de la crisis energética que tiene a todos de cabeza. Los barcos de petróleo no llegan o se les hace difícil llegar, y la gasolina escasea pa' todo el mundo.

El calor aprieta, la tensión se siente, y se oye el runrún de la gente preocupada por lo que va a comer.

¿Y esto por qué nos importa un pito?

Sencillo: sin comida, no hay vida. Si no se recoge la cosecha, la gente no tiene qué comer, los mercados se quedan vacíos y los precios se disparan.

Esto le cae encima a la gente de a pie, a las familias que dependen de esos cultivos. Lo que está en el aire es la seguridad alimentaria de millones de cubanos. ¡Un lío gordo!

¿Qué dice el gobierno y los que saben?

Bueno, la FAO, a través de su representante René Orellana, está pidiendo a gritos que se busquen soluciones. Por un lado, señalan que la falta de combustible limita el uso de la maquinaria agrícola, impidiendo recoger los productos a tiempo.

Por otro lado, las agencias de la ONU están empujando pa' que se usen energías renovables. Dicen que hay que instalar sistemas de riego eficientes, paneles solares y hasta pequeñas hidroeléctricas. Dicen que eso podría ayudar a que no dependamos tanto del petróleo que no llega.

¿Y ahora qué se espera?

Lo que está en el aire es que la situación puede empeorar si no se resuelve lo del combustible. Las organizaciones humanitarias están bien preocupadas, diciendo que sin energía confiable, la comida de millones de cubanos corre serio peligro.

La esperanza está en que se consigan alternativas, que se implementen esas energías limpias. Hay que seguir de cerca cómo se mueve esto, porque en el plato de cada uno se va a reflejar.

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