¿Qué le pasó a La Covadonga? ¡El hospital que da pena ajena en La Habana!

La otrora prestigiosa Quinta Covadonga en La Habana, Cuba, se encuentra en total abandono, mostrando un avanzado deterioro y generando indignación entre los cubanos.

¡Oye esto pa' que veas lo que está pasando!

La Quinta Covadonga, ese hospital que todos en La Habana conocían, se está cayendo a pedazos. Ese lugar, que antes era un orgullo para la medicina cubana, ahora parece una ruina. Un monte de cosas malas se ven en las fotos que andan circulando, y la gente está que trina.

Imagínate, esa Covadonga, que antes era referencia, ahora muestra un abandono total. No es que se ponga feo un día, es un deterioro que duele ver, porque ahí se formaron tantos médicos buenos y se hicieron avances importantes. La cosa está fea, de verdad.

¿Dónde fue el relajo y cuándo se puso así?

Esto es aquí mismo, en La Habana, en la Calzada del Cerro. La Covadonga, que empezó allá por 1897, atendía a los asturianos y luego a todo el mundo. Hoy, lo que queda es un reflejo de la falta de cuidado, y las imágenes que se ven dan tristeza e indignación.

Las fotos muestran techos rotos, paredes que se caen y un ambiente de abandono que no le hace justicia a su historia. Un lugar que fue importante por su atención y por la formación de profesionales hoy está en el suelo.

¿Y a quién le cae esto encima? ¿Por qué importa?

Esto importa porque La Covadonga no es solo un edificio viejo. Era un símbolo de que en Cuba se podía hacer buena medicina. Ahora, su estado es como un espejo de lo mal que andan los servicios de salud en la isla. La gente se pregunta si así van a tratar a los enfermos.

Para muchos, ver la decadencia de La Covadonga es ver la pérdida de un patrimonio. Es el reflejo de años de pocas inversiones y falta de mantenimiento en general. La salud del pueblo no puede estar así.

¿Qué dicen las partes? Unos por aquí, otros por allá...

Bueno, por un lado, se ve el abandono de las autoridades. Por otro, la gente en la calle está indignada, comentando en las colas y en las guaguas sobre la situación. Dicen que es una vergüenza que un hospital con tanta historia esté así.

Los que recuerdan cómo era antes, se lamentan. Los que ven las fotos ahora, critican. Parece que nadie da una respuesta clara sobre qué se va a hacer, y la impotencia se siente en el aire.

Y después de todo este bochinche, ¿qué viene?

Pues mira, lo que se ve es que la cosa va para largo. Si no se invierte y se pone mano dura, La Covadonga va a seguir igual o peor. Hay que esperar a ver si de verdad se ponen las pilas para recuperar este símbolo de la medicina cubana.

Mientras tanto, la preocupación sigue. ¿Qué pasará con los pocos servicios que queden? ¿Se arreglará alguna vez? Son preguntas que quedan en el aire, mientras el deterioro sigue su curso.