¡Juicio bajo candao en Las Tunas! A 8 opositores les caen con 9 años de prisión
Juicio contra 8 opositores de Cuba Primero en Las Tunas. Enfrentan 6 a 9 años de prisión. Denuncian falta de transparencia y acceso público.
¡Oye esto pa’ que veas!
En Las Tunas la cosa se puso caliente con un juicio que tiene a todos comentando. Ocho activistas del movimiento Cuba Primero están sentados en el banquillo, y la cosa no pinta bien pa’ ellos. El juicio empezó dentro de la cárcel El Típico, y eso ya levantó sospechas hasta en el techo.
Dicen los que saben que esto no es pa’ cualquiera, que la vigilancia está más dura que un mamey verde y que la transparencia brilla por su ausencia. ¡Un bochinche de esos que nadie quiere ver!
¿Dónde y cuándo se formó el lío?
Este miércoles, la Prisión Provincial El Típico en Las Tunas se convirtió en el escenario principal. El juicio, que arrancó ayer, sigue hoy con la Seguridad del Estado y un montón de gente del gobierno rodeando el lugar. Los acusados llevan desde marzo y abril de 2024 presos, y parece que lo que les achacan es estar en Cuba Primero y soltar vainas en las redes contra el gobierno. ¡Nada de violencia, según dicen los que defienden sus derechos!
La cosa se pone seria porque la Fiscalía pide entre seis y nueve años de cárcel pa’ cada uno. A Javier Reyes Peña le quieren clavar 9 años, y a otros como Guillermo Carralero López y Adisbel Mendoza Barroso, 8. ¡Tremenda vaina!
¿Y a quién le cae arriba esto?
Pues a estos ocho compañeros que, por lo visto, no se quedaron callados. El movimiento Cuba Primero, fundao por un empresario cubanoamericano, anda promoviendo elecciones libres y democracia. Así que, cuando el gobierno ve esto, se ponen nerviosos y empiezan a actuar. La gente de a pie está pendiente porque esto demuestra la presión que hay contra cualquiera que levante la voz.
Además, antes de empezar, metieron a dos de los presos, Javier Reyes Peña y Pedro Carlos Camacho Ochoa, en celdas de castigo. ¡Imagínate! Con esa presión encima, ¿quién puede defenderse bien?
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, las autoridades dicen que es por “dificultades logísticas” y falta de combustible que el juicio es en la cárcel. ¡Como si uno se fuera a tragar ese cuento! Dicen que así evitan mover a los presos. Pero las organizaciones de derechos humanos, como Cubalex, lo que ven es una excusa pa’ que la familia y los observadores no entren.
Por otro lado, la Fiscalía pide las condenas más fuertes. Y los acusados, bueno, están ahí, esperando a ver qué les cae encima, sin poder contar con mucha gente apoyándolos desde afuera por cómo está montao el tinglado.
¿Y ahora qué?
Bueno, la cosa está en el aire. El juicio sigue y el veredicto podría salir en cualquier momento. Lo que sí está claro es que este caso pone el foco en cómo se manejan las cosas con los opositores en la Isla. Las organizaciones siguen pidiendo que se respeten sus derechos y que todo se haga con justicia, pero, viendo cómo está la vaina, habrá que seguir de cerca pa’ ver cómo termina este cuento.