¿Y a estos cubanos les van a dar el parole? Jueza dice: ¡Sigue el cuento!
Una jueza de Miami dejó seguir una demanda de 992 cubanos que buscan que su formulario I-220A se considere parole para obtener residencia.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! Una jueza federal en Miami, Jacqueline Becerra, rechazó el intento del gobierno de cerrar una demanda importante. Se trata de 992 cubanos que llegaron con un papelito llamado I-220A. Ahora, el caso sigue vivo, y esto podría cambiarle la vida a un montón de gente.
El meollo del asunto es si ese formulario I-220A que les dieron al entrar cuenta como un parole, algo así como un permiso especial. Porque si no, muchos de estos cubanos no pueden pedir la residencia legal usando la Ley de Ajuste Cubano. ¡Un lío!
Dónde y cuándo
Esto se está cocinando en el Distrito Sur de Florida, en Miami. La jueza Becerra dio su visto bueno para que el caso, conocido como Bello-Rubio, siga su curso este jueves. El expediente se llama Bello-Rubio v. United States Secretary of Homeland Security, con el número 1:25-cv-23665, y está en manos de la jueza.
Por qué importa
Esto importa porque el formulario I-220A, hasta ahora, no se considera un parole para esa ley de residencia. Si la jueza dice que sí, que en algunos casos cuenta como parole, sería un respiro para miles de cubanos. Imagínate, una vía más para poder quedarse legalmente en el país después de tanto bregar.
Los abogados de los que metieron la demanda quieren que el tribunal reconozca que su liberación, con ese papel, tuvo efectos de parole. Si lo logran, podrían abrir la puerta a la residencia para ellos, si cumplen los otros requisitos, claro.
Qué dicen las partes
El Gobierno, por su parte, dice que el I-220A no es parole, sino una orden de libertad bajo reconocimiento. Ellos creen que el tribunal no puede ordenar lo que los demandantes piden. Sostienen que la ley es clara y que ese documento no es suficiente para la residencia por esa vía.
Los demandantes, con sus abogados al frente, insisten en que la forma en que se les liberó sí tuvo el efecto de un parole. Quieren que se reconozca esa realidad para poder avanzar en su proceso migratorio.
Qué viene ahora
Ojo, que la jueza no les dio el parole ni la residencia todavía. Lo que hizo fue decir: “Todavía no, señor gobierno, este caso tiene tela pa’ cortar”. La demanda sigue viva y habrá que esperar a que el tribunal analice todos los argumentos.
Lo seguro es que esta batalla legal apenas empieza. Si la decisión final favorece a los cubanos, podría sentar un precedente que beneficie a cientos de miles que están en una situación parecida. Hay que seguirle la pista a este caso, porque promete.