¡Se acabó el pan, o el periódico! Jubilados de Mayabeque sin un peso por el desastre de Correos
Jubilados en Mayabeque sufren por la interrupción en la entrega de periódicos. La falta de combustible y logística en Correos de Cuba deja a muchos sin su única fuente de ingresos.
¡Oye esto pa' que veas! En Mayabeque, la cosa se puso color de hormiga para los jubilados. Resulta que la prensa oficial, esa que uno compraba o vendía en la calle, está llegando tarde o ni llega. Y con eso, los abuelos que vivían de vender esos periódicos, ¡se quedaron sin el pan de cada día!
El Granma y el Juventud Rebelde ahora son semanarios, pero ni eso llega bien. Correos de Cuba anda con problemas hasta para echarle gasolina a los carros, los camiones se dañan, y las máquinas de imprimir se atrasan. Total, que los periódicos llegan cuando ya ni sirven.
Qué pasó
La distribución de la prensa oficial en Mayabeque está hecha un desastre. Los jubilados que vendían periódicos para tener un dinerito, ahora no venden nada. Con los periódicos llegando tarde o no llegando, estos abuelos se han quedado sin su sustento principal.
La situación es crítica porque para muchos, la venta de periódicos era su única entrada de dinero diario. Ahora, la incertidumbre es lo que sobra.
Dónde y cuándo
Esto está pasando en Mayabeque, Cuba. La gente se la pasa esperando horas frente a las oficinas de Correos, esperando que les den los periódicos para vender. Por ejemplo, en San José de las Lajas, se ve la misma escena todos los días.
Arquímedes, un jubilado de 79 años, dice que necesita los cinco pesos que gana por cada periódico. El sol, el calor, las colas, todo eso es parte de la rutina, y ahora sin la recompensa.
Por qué importa
Esto importa porque afecta directamente a personas mayores que ya tienen una pensión baja. La venta de periódicos era una forma de complementar y tener algo de dinero para comer o comprar medicinas.
Ahora, con menos ventas, sus bolsillos están vacíos. La gente ya no compra si la noticia es vieja. Es una cadena de problemas que golpea a los más vulnerables.
Qué dicen las partes
Las autoridades de Correos de Cuba dan sus explicaciones: que si falta combustible, que si los equipos de impresión fallan, que si la logística se complica. Son las mismas excusas de siempre.
Pero para los abuelos que esperan, estas razones no llenan el estómago. Por otro lado, quienes compraban los periódicos han reducido sus compras porque la información ya no les llega a tiempo.
Qué viene ahora
Pues lo que viene es más de lo mismo si no se resuelve el problema de fondo. Se espera que sigan las colas y la poca venta de periódicos.
Además, el servicio a domicilio también anda mal, y la gente está cancelando suscripciones. Con la información por internet, la prensa impresa lo tiene cada vez más difícil.