¡Qué Bochinche en La Habana! Jóvenes Con Alma Sirviendo a los Desprotegidos Bajo la Mirilla
Jóvenes y activistas en La Habana distribuyen alimentos a vulnerables, desafiando la represión oficial con valentía y solidaridad.
¡Oye esto pa’ que veas! En medio de La Habana, donde parece que la mano dura no descansa, un combo de jóvenes valientes, con la activista Yamilka Lafita y Lara Crofs al frente, se las están ingeniando para llevar comida a los que más lo necesitan.
Aunque por ahí dicen que este tipo de ayuda independiente es un delito, estos muchachos no se achican y siguen repartiendo alimentos a los más desprotegidos de la capital.
Dónde y cuándo
La movida es en La Habana, y aunque no dan detalles exactos para que no los agarren, esto viene pasando desde hace un tiempo. Se mueven con discreción, como quien no quiere la cosa, para que ni los voluntarios ni los que reciben la sopita o el plato de comida tengan problemas.
Se dice que el ambiente es de pura solidaridad, y que la gente de la calle los mira con buenos ojos, aunque las autoridades andan detrás de ellos como quien caza mariposa.
Por qué importa
Pues mira, esto importa porque en Cuba conseguir comida no es moco de pavo, y si encima te ponen trabas para que la gente se ayude entre sí, la cosa se pone más fea.
Estos muchachos están demostrando que la gente del pueblo, cuando se une, puede hacer cosas grandes, sin esperar a que nadie les resuelva. Es un ejemplo de que la solidaridad es más fuerte que las prohibiciones.
Qué dicen las partes
Los que están metidos en esto dicen que es una labor “valiente y digna”, que lo hacen de corazón y que lo primero son los que no tienen na’. Los vecinos y los que reciben la ayuda les dan las gracias, dicen que esa comidita les llega justo cuando más la necesitan.
Por el otro lado, las autoridades, como que no ven con buenos ojos que la gente se organice por su cuenta. La noticia menciona que se está “criminalizando” esta ayuda, o sea, que los ven como delincuentes.
Qué viene ahora
Bueno, lo que está claro es que este grupo no piensa parar. Siguen con su compromiso de ayudar a los más vulnerables, pase lo que pase.
Habrá que ver hasta dónde llega esta fuerza de voluntad y cómo se las arreglan para seguir operando sin caer en las garras de los que no quieren que nadie se organice fuera de las reglas oficiales.