¿Y tú supiste lo que le pasó al pobre Dailier en Camagüey? ¡Le dieron una puñalada que ni te cuento!
Un joven de 34 años, Dailier Urgellés Fransúa, falleció en Camagüey tras ser apuñalado en un altercado. Las autoridades investigan el suceso.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa se puso fea en Camagüey. Un muchacho joven, de 34 años, llamado Dailier Urgellés Fransúa, se nos fue al otro barrio. Lo apuñalaron en plena calle y, aunque lo llevaron al hospital, la herida era tan mala que los médicos no pudieron hacer milagros.
La cosa pasó de madrugada, y la noticia corrió como pólvora entre los vecinos. Imagínate el susto y la pena de la familia, que esperaban que saliera de esta.
¿Dónde fue el bochinche?
El lío se armó por el barrio de la Calle Cristo, cerca de donde está la discoteca y el Candita. Dicen que fue en medio de una trifulca, un altercado que se salió de control. La gente oyó el jolgorio, el griterío, y al final, mira el resultado...
Es un sitio donde se junta la gente a pasarla bien, pero esta vez terminó en tragedia. Todavía no se sabe bien qué fue lo que pasó, quién empezó, ni por qué, pero ya tú sabes, la calle siempre se entera de algo.
Y esto, ¿a quién le cae arriba?
Pues esto cae arriba de todos, mi hermano. Un joven menos en la calle, una familia destrozada. La gente empieza a preocuparse porque estas cosas pasan en sitios donde se supone que uno va a divertirse tranquilo.
Demuestra que la cosa no está como pa' estar relajao'. La inseguridad se siente y la gente pide que pongan más orden, más presencia, pa' evitar que estas tragedias pasen a menudo. ¡Nadie quiere vivir con el miedo en el cuerpo!
¿Y qué dicen los envueltos?
Mira, de los que se pelearon, de la gente que estaba allí, del gobierno... no se sabe nada oficial. Las autoridades andan investigando, buscando la verdad, pero hasta ahora, nadie ha dicho quién metió la mano, ni por qué empezó el pleito.
Unos dicen una cosa, otros dicen otra, pero lo cierto es que Dailier ya no está. La familia espera que se aclare todo y que la justicia haga lo suyo, pero mientras, hay un silencio que pesa.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca esperar a ver qué saca la investigación. Las autoridades están trabajando, pero estas cosas a veces tardan. Lo que sí está claro es que la gente de la zona quiere más seguridad, especialmente por las noches.
Habrá que ver si toman medidas, si ponen más policías, si se ponen más serios con el tema de la violencia. Lo que se sabe es que este caso ha dejado a todos con la boca abierta y la preocupación a flor de piel.