¿Le metieron candela a la chama? Policía cita a joven cubana por hablar de más en Facebook

Una joven cubana fue citada por la policía tras publicar críticas al gobierno en Facebook. El acto genera debate sobre la libertad de expresión en la isla.

¡Oye esto pa’ que veas!

Parece que a una chama en Cuba, Rocío Sanz Rodríguez, le dieron un toque porque se le fue la lengua –¡y el teclado!– en Facebook. La muchacha, que le dio por criticar al gobierno en sus redes, ¡zas!, que le mandan un policía hasta la casa con una citación oficial. ¡Imagínate el bochinche!

La cosa se puso seria el lunes. Un agente de esos de la Seguridad del Estado le tocó la puerta con un papelito: una citación para presentarse en la unidad de policía. La cita era pa’ mañana (bueno, pa’ hoy si ya pasó), a las 8 de la mañana, como si fuera a una consulta médica, pero con más tensión. La chama, bien clarita, soltó en Facebook que era inocente y compartió la foto del documento.

¿Dónde fue este corre-corre?

El chisme se puso caliente en Arroyo Naranjo, un municipio de La Habana. La citación, esa que le pusieron en las manos, decía que la muchacha tiene que aparecer por la unidad PNR Capry Arroyo, en la calzada de Bejucal con Penichet. El instructor se llama M. Calero, y la cita era para el 10 de marzo a las 10 de la mañana. Pero ojo, el papel no dice exactamente por qué la quieren entrevistar, solo que es una “entrevista”. ¡Qué misterio!

¿Y esto a quién le cae encima?

Bueno, esto de las citaciones en Cuba no es nuevo. Los activistas y hasta los opositores dicen que eso es pa’ meterle miedo a la gente que se atreve a decir lo que piensa en redes, sobre todo en Facebook. Es como si te pusieran un letrero de “cuidado con lo que dices”. La cosa es que esto crea un ambiente donde la gente se calla o piensa dos veces antes de hablar, pa’ no meterse en líos con las autoridades.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, está Rocío, que dice que es inocente y que solo expresó su opinión. Por otro, las autoridades, que mandan a un policía y ponen una citación que no aclara mucho, solo dice “entrevista”. Es el cuento de siempre: el ciudadano que habla y el sistema que, al parecer, no quiere mucho alboroto. En las redes, la gente se está solidarizando con ella, diciendo que esto es pura intimidación.

¿Y ahora qué se espera?

Pues mira, lo que está claro es que este tipo de acciones dejan a la gente pensando. ¿Qué va a pasar después? ¿Habrá más citaciones? ¿Se va a seguir limitando la libertad de expresión? Lo que sí está en el aire es la preocupación de muchos cubanos que quieren poder decir lo que piensan sin temor a que les toquen la puerta. Habrá que seguir de cerca a ver qué desenlace tiene este cuento.

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