¿Y ahora qué con la luz? China pone baterías gigantes en Cuba y se arma el bochinche eléctrico
Cuba instala sistemas de baterías chinas (BESS) para estabilizar la red eléctrica, usando energía solar y reduciendo apagones. Una inversión millonaria para un problema histórico.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cuba se están poniendo las pilas, pero de las modernas. La Unión Eléctrica (UNE) se lanzó a instalar unos sistemas de almacenamiento de energía gigantes, comprados a China, ¡y la cosa promete! Le llaman BESS, que por lo visto es como tener una despensa de luz para cuando el sol se va a dormir.
La idea es clara: recoger la energía que dan los paneles solares durante el día y guardarla. Así, cuando no hay sol, se puede usar esa electricidad almacenada. ¡Menos apagones y más estabilidad para la red, dicen los técnicos!
¿Dónde y cuándo se está armando este tinglado?
Los primeros contenedores de estas baterías chinas llegaron y los enchufaron en una subestación en El Cotorro, La Habana. Un periodista oficialista, José Miguel Solis, fue el que dio el soplo. El plan es poner cuatro de estos sistemas, con una potencia de 200 MW entre todos.
Lo bueno de estos BESS es que reaccionan rapidísimo, en segundos. Si la red se pone nerviosa, ellos entran al quite para que no se caiga todo el sistema. ¡Como un guardián eléctrico!
¿Y por qué nos tiene que importar esto?
Bueno, aunque no van a resolver de la noche a la mañana el problema de que falte luz en las casas, estas baterías son un paso para que la red eléctrica no se tambalee tanto. La energía que van a almacenar viene de parques solares de por allá mismo, por Guanabacoa, Cotorro y Boyeros.
La verdad es que la cosa está dura con la generación de electricidad en la Isla, pero al menos esta jugada busca darle más aguante al sistema.
¿Qué dicen las partes involucradas?
Las autoridades admiten que esto no es la solución mágica al déficit de generación, pero sí un avance para la estabilidad. La compra de estos sistemas BESS de 50 MW, aunque no se han dicho los números exactos, en el mercado internacional cuestan un ojo de la cara: entre 40 y 100 millones de dólares.
Hay que recordar que Cuba le debe bastante dinero a China, que ha sido como el banco principal últimamente. Se dice que en 2023 la deuda superaba los 4.600 millones de dólares. ¡Mucho billete!
¿Qué se espera para el futuro de la corriente?
Poner estos sistemas BESS es una movida estratégica para que la red eléctrica no dé tantos dolores de cabeza. Sin embargo, el impacto real en la cantidad de luz que llega a los hogares cubanos todavía está por verse, porque el problema de fondo con la generación de energía es bien viejo.
Hay que seguirle la pista a cómo funcionan estas baterías y si de verdad ayudan a que la luz no se vaya tanto por esos lados.