¿Hasta 2.500 pesos el pasaje? Villa Clara le pone tarifa de lujo al transporte
Villa Clara implementa nuevas rutas y tarifas de transporte, con precios de hasta 2.500 pesos, generando preocupación entre los ciudadanos por su elevado costo.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Las autoridades de Villa Clara se sacaron de la manga unas rutas nuevas y unas tarifas para el transporte de pasajeros que tienen a la gente comentando en la cola del pollo. Resulta que quieren arreglar el desastre que hay con la movilidad, pero los precios que pusieron están ¡por las nubes! La cosa empezó el 18 de junio con la UEB Transmetro, y ahora conectan municipios con Santa Clara, y hasta van pa' Cienfuegos y Trinidad.
Dicen que es pa' mejorar el servicio, que está bien deteriorado por la falta de gasolina, de piezas y porque los carros se caen a pedazos. Pero mira los precios: ¡2.500 pesos de Corralillo a Santa Clara! ¡Así cualquiera se queda en casa!
Dónde y cuándo
Todo este tinglado empezó el 18 de junio, con los ómnibus de Transmetro moviéndose por varios municipios y con salidas hacia Cienfuegos y Trinidad. Los precios varían según la distancia: desde Sagua la Grande te cuestan 1.300 pesos, desde Santo Domingo 1.000, y desde Manicaragua 800. ¡Un viaje de ida y vuelta te deja temblando!
Hasta Caibarién se pone caro, 1.500 pesos, y el viaje a Cienfuegos, ¡2.300! Por lo menos, dentro de Santa Clara, pa' moverte por las piqueras, el servicio de apoyo sale a 50 pesos. Y los ómnibus escolares, esos que parecen de cuento, también meten mano en algunas rutas, sobre todo pa' los hospitales y la universidad.
Por qué importa
Esto importa porque el transporte en Cuba es un dolor de cabeza diario para todo el mundo. La gente se mata esperando guagua, las rutas se acortan y lo poco que aparece, te cuesta un ojo de la cara. Con estas tarifas nuevas, moverse de un lado a otro se está convirtiendo en un lujo que no todos se pueden dar.
Afecta a quien necesita ir al trabajo, a la escuela, al médico... a vivir, vamos. Si ya era difícil, ahora parece que hay que vender un riñón pa' poder viajar. La preocupación es grande, porque no es solo la plata, es la incertidumbre de si el transporte va a funcionar bien con estos precios.
Qué dicen las partes
Por un lado, las autoridades del Transporte dicen que estas medidas son para aliviar la crisis de movilidad, y presentan las nuevas rutas como una solución. Aseguran que los precios estarán visibles y bajo supervisión, y que el pago es solo en efectivo.
Por otro lado, la gente de la calle, la que tiene que pagar, está preocupada y asustada con los precios. Se escucha el murmullo de que esto es demasiado caro y que no todos podrán costearlo. Es el típico comentario de “¿Y ahora cómo hacemos?”
Qué viene ahora
Bueno, lo que viene ahora es ver cómo funciona este nuevo sistema. Las autoridades reconocen que al principio puede haber tropiezos organizativos, pero la gente lo que espera es que, de verdad, se mueva más gente y que los carros no se queden parados.
Habrá que estar pendientes a ver si los precios se mantienen, si el servicio mejora de verdad o si esto se queda en otro intento que deja a la población más apretada. La cosa está en el aire, pero el bolsillo del cubano ya está temblando.