¡Sube, sube, sube! Dólar y euro se dan otro chapuzón contra el peso cubano
El dólar y el euro continúan su ascenso imparable frente al peso cubano, marcando nuevos récords en el mercado informal. La divisa estadounidense llega a 625 CUP y el euro a 710 CUP.
¡Oye esto pa' que veas!
La cosa se pone caliente con las divisas en Cuba. Parece que el peso cubano no tiene freno y sigue cayendo frente al dólar y el euro en el mercado ese informal, donde se mueve la gente de verdad. ¡Un chisme de última hora! Las monedas extranjeras volvieron a dar un saltico, y la gente anda con el alma en vilo.
Este lunes 8 de junio de 2026, el dólar americano se puso a 625 pesos cubanos. ¡Imagínate! Y el euro, que es el rey de la fiesta, llegó hasta los 710 pesos. Esto no es nada nuevo, la tendencia es clara: ¡pa' arriba siguen las divisas!
¿Dónde y cuándo pasó este relajo?
Esto está pasando ahora mismo, en este preciso 8 de junio, en el mercado informal cubano. Se ve el calorcito de la demanda, la gente buscando divisas como sea. El aire se siente tenso porque se sabe que esto afecta la vida de todos. El euro sigue marcando distancia, como siempre, marcando 85 pesos más que el dólar.
El dólar subió un poquito, como un 0.8%, y el euro como un 0.7%. Puede parecer poco, pero créeme, con el tiempo esto suma y suma, y al peso lo van dejando en el piso, sin poder comprar nada.
¿Y a quién le cae este coco?
Pues a todo el mundo, mi hermano. La subida de las divisas aprieta el bolsillo de los cubanos. Afecta a los que reciben remesas, a los que quieren comprar algo importado, a los que tienen que lidiar con los precios que suben como la espuma. Si la cosa sigue así, el peso va a valer menos que un chicle pegao en la acera.
Los que saben de esto dicen que es por la falta de divisas en los bancos, que si la gente importa más por su cuenta, que si las tiendas que venden en MLC (moneda libremente convertible) influyen. Al final, el que paga los platos rotos es el cubano de a pie.
¿Qué dicen unos y otros?
Bueno, los que están en el gobierno no dicen mucho de esto en la calle, pero la gente sabe que la oferta de divisas no alcanza. Los comerciantes, los que traen cosas de afuera, necesitan dólares y euros, y por eso están dispuestos a pagar más. Las familias que dependen de la ayuda de afuera ven cómo su dinero rinde cada vez menos.
Los expertos, o por lo menos los que opinan en la calle y en las redes, dicen que esto va a seguir así mientras no cambie la cosa. Que mientras no haya más divisas circulando, el peso va a seguir sufriendo.
¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa' este cuento?
Lo que se ve venir es más de lo mismo, al menos por ahora. Si no hay un cambio grande en cómo entra o sale el dinero del país, o si la economía no se pone las pilas, es muy probable que sigamos viendo cómo el dólar y el euro le dan pela al peso cubano. Hay que estar pendiente porque la cosa cambia rápido y nadie sabe qué va a pasar mañana. ¡Esto es Cuba, señores!