¿Y ahora quién podrá defendernos? Iberostar se esfuma de 12 hoteles en Cuba por culpa de Trump
Iberostar deja 12 hoteles en Cuba por sanciones de Trump. Medida busca cumplir con regulaciones internacionales y evitar multas, afectando el turismo en la isla.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que la cosa se puso caliente para Iberostar en Cuba. ¡Zas! Se fueron, o están en eso, de 12 hoteles en la isla. Dicen que es para adaptarse a las reglas del juego internacional, ya tú sabes, para no meterse en líos.
La cadena, que es de las buenas, no ha dicho ni pío oficialmente en sus canales, pero la gente que mueve los hilos por Argentina ya soltó la sopa. Parece que el cuento es que hay que mantener todo en regla, con la calidad de siempre, pero ¡ay! que la gestión se va.
¿Dónde pasó la mudanza y cuándo?
Esto se da justo antes de que se cumpla el plazo que puso Washington para que las empresas de afuera pongan sus vínculos con el Estado cubano al día. La medida se hizo efectiva el 1 de junio de 2026, así que la salida es ahora mismo.
Los hoteles que se quedan sin Iberostar están regados por toda la isla: en La Habana, Varadero, Holguín y hasta en los cayos del centro y el oriente. ¡Imagínate el baremo!
¿Y a quién le cae esto arriba?
Bueno, esto le cae como un balde de agua fría al turismo cubano, que ya tiene su historia con las presiones de Estados Unidos. Estas sanciones, firmadas por el presidente Donald Trump, le ponen la lupa a las empresas que hacen negocios con el Estado, sobre todo si son del sector militar o turístico.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) puso el 5 de junio como fecha límite para que todo se cierre, si no, ¡aguas con las multas! Gaviota, que es el que manda en hoteles cubanos, tiene un montón de establecimientos, y las sanciones apuntan a otros grupos como Cubanacán y Gran Caribe. ¡Un lío!
¿Qué dicen los que se van y los que se quedan?
Por un lado, Iberostar, a través de ese comunicado filtrado, dice que se va para cumplir con las normas y mantener sus estándares. Se supone que el sitio web de la cadena ya muestra menos hoteles activos, como si estuvieran recogiendo velas.
Por otro lado, el Gobierno cubano, aunque no habla directamente de Iberostar, está en el ojo del huracán por estas medidas. La isla entera, con sus empresas estatales como Gaviota, Gran Caribe y Cubanacán, está bajo escrutinio.
¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde vamos?
Pues el panorama no se ve muy brillante. Si Iberostar se va, y otras como Blue Diamond Resorts también, la cosa se complica para la isla. Hay que ver si otras cadenas grandes que quedan allí se asustan y también reevalúan sus contratos o se van.
Parece que el sector turístico de Cuba va a tener que remar contra corriente con estas nuevas presiones. Habrá que seguir de cerca qué pasa con el resto de las empresas extranjeras y cómo afecta esto al bolsillo de la gente y al futuro de los hoteles.