¿Y ahora qué? Hoteleras españolas salen corriendo de Cuba por culpa de Trump
Empresas españolas terminan negocios con GAESA en Cuba por sanciones de EE. UU. El 5 de junio es la fecha límite.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que a las hoteleras españolas se les acabó el bochinche en Cuba. Resulta que varias de ellas, junto con bancos y otras empresas, están corriendo pa' sacar sus negocios de GAESA, ese gigante cubano que lo controla casi todo por allá.
¿El motivo? Las nuevas medidas del presidente Trump, que le pusieron fecha de caducidad a todo negocio con GAESA y sus socios: el 5 de junio. Si no te quitas, te pueden meter en la lista negra del Departamento del Tesoro, y eso a nadie le gusta.
¿Dónde y cuándo se armó el lío?
Esto viene caliente desde hace rato, pero ahora se puso peor. La orden vino de Washington y el reloj está corriendo. La fecha límite, ¡ojo!, es el 5 de junio de 2026. El tinglado se montó porque GAESA tiene bajo su control hoteles, marinas, transportes, ¡todo lo que huele a turismo y negocios en la isla!
Los reportes dicen que la cosa está que arde en el sector turístico y financiero, con empresas españolas buscando cómo desvincularse rápido para no tener problemas con el sistema bancario de Estados Unidos.
¿Y a quién le cae esta china?
Pues mira, esto le cae como un baldazo de agua fría al turismo cubano. Ya venían con una bajada de visitantes y ahora, con esta presión, la cosa se pone más cuesta arriba. Es como si quisieran ahogarlos económicamente.
La salida de estas empresas podría significar un golpe fuerte para la infraestructura turística, que ya estaba luchando contra la crisis energética que azota la isla.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, están las empresas españolas que, ante el riesgo de sanciones, prefieren cortar por lo sano y buscar la salida. Por otro, están las autoridades cubanas, que insisten en que estas sanciones no hacen más que perjudicar la economía y los negocios de la isla, y piden diálogo.
Aunque parezca que todo se va a pique, algunos expertos dicen que las empresas europeas y canadienses con historia en Cuba podrían seguir jugando un papel, por su experiencia y arraigo en el mercado.
¿Y ahora qué inventan?
Lo que se ve en el aire es que la presión sobre el turismo cubano va a aumentar. Las empresas que se quedan tendrán que ajustarse mucho, y las que se van dejan un hueco que no se llena fácil.
Habrá que ver si Cuba logra sortear este temporal económico o si las sanciones terminan por frenar en seco la recuperación de su sector turístico, que es vital para la isla.