¿Y este hotel de lujo? Cerró la Torre K por apagones y sin gasolina

El hotel Iberostar Selection La Habana (Torre K) cerró temporalmente por falta de combustible y electricidad, afectando su operación a pesar de tener generadores propios.

¡Oye esto pa' que veas!

El hotel Iberostar Selection La Habana, ese gigante moderno que se alza en la Torre K, en plena Avenida 23, bajó el telón. Nada de fecha para volver a abrir, y las banderas ausentes dicen que esto va pa' largo.

Dicen los que saben, los que tienen la lengua larga, que aunque el hotel tiene sus propios generadores, la cosa se puso color de hormiga. ¿La causa? ¡Falta de fueloil! Llevan más de dos meses sin ver un tanquero de esos que traen la gasolina a la isla, y el inventario se les acabó.

¿Y eso dónde y cuándo?

La cosa pasó en La Habana, Cuba, en la Torre K, un edificio que se inauguró en 2025. La falta de electricidad, que anda intermitente por toda la capital, parece que va a durar al menos 48 horas, y eso afecta hasta a los edificios más grandes como este.

Los pocos empleados y guardias que quedan dicen que lo único que funciona es el banco, y solo hasta el mediodía. Los turistas que pillaron el cierre, al parecer, los mandaron pa'l Hotel Packard, aunque nadie lo confirma del todo.

¿Y esto a quién le cae encima?

Pues mira, este hotel, que desde que abrió lo llamaban el "hotel fantasma" por su poca gente, ahora se suma a la lista de los problemas que tiene la gente en Cuba. Ver un hotel así, que se supone es de lujo, cerrado por cosas tan básicas como la luz y la gasolina, es un golpe bajo para la imagen.

Además, el edificio en sí mismo, con su mirador de 41 pisos que te enseña toda La Habana, choca con el deterioro que se ve por ahí: los tejados viejos, los edificios de al lado medio caídos. Es el lujo gritándole a la miseria, y la gente lo nota.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Los que manejan Iberostar por aquí están preocupados, porque ven que la gente asocia el hotel con esa diferencia tan grande entre lo que se ve y lo que se vive. Por otro lado, desde el gobierno, que puso la plata y lo maneja el grupo militar Gaesa, pues calladitos.

Cuando anunciaron el proyecto en 2018, hubo quienes lo criticaron. Decían que era "gigante pretencioso", que las habitaciones daban pa' cualquier lado y que el vidrio ese que usan para aislar gasta una pila de electricidad en un país con tanto calor.

¿Y ahora qué?

Pues ahora, a esperar. El hotel está cerrado, sin fecha de apertura. La falta de combustible es un problema que tiene a todos de cabeza, y la luz tampoco ayuda. Habrá que ver si logran resolver lo del fueloil y si la electricidad se estabiliza.

Lo que sí está claro es que habrá que seguir de cerca qué pasa con esta Torre K, porque su futuro, como el de muchos en la isla, está en el aire.

Más noticias