¿Y ahora quién podrá curarnos? Hospital Lenin en Holguín grita 'SOS' por falta de medicinas
Hospital Lenin en Holguín enfrenta grave escasez de medicinas e insumos, afectando especialmente a embarazadas. Equipos obsoletos y falta de suministros complican la atención.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que en el Hospital Universitario Vladimir Ilich Lenin, allá en Holguín, la cosa se está poniendo color de hormiga. Los directivos del centro soltaron la sopa y dijeron que andan cortos de medicinas e insumos médicos que son básicos, básicos. Y lo peor es que esto está pegando duro en la atención a las embarazadas que tienen complicaciones. Imagínate el panorama.
Según los que mandan por ahí, los tratamientos para las mamás están tropezando con la pared por la falta de antibióticos, esteroides y hasta materiales de cirugía que son del día a día. Esto, claro, pone en un brete al personal médico para poder atender casos que no son sencillos, sin poner en riesgo a nadie.
¿Y de dónde viene este lío? ¡En Holguín y con equipos viejos!
Para rematar, el subdirector del área de materno-infantil, Rubén Rojas, soltó una prenda: parte del equipo que usan para operar ya pasó los 60 años de servicio. ¡Sí, 60 años! Muchas mesas de operaciones y aparatos son de cuando el hospital se fundó, con aquella tecnología soviética de antaño.
Que no renueven los equipos y que falten los insumos es un combo que le da el golpe a la calidad del servicio. Y la cosa no para ahí: también hay retrasos con el oxígeno que necesitan los enfermos y escasean las suturas para las operaciones. ¡Todo lo que se necesita, parece que no aparece!
¿Por qué nos importa este relajo?
Bueno, porque esto no es un chiste. La salud es lo primero, y cuando un hospital así, de esta envergadura, no tiene lo mínimo para trabajar, la gente sufre. Las embarazadas con problemas, los pacientes que necesitan cirugía, todos están en vilo. Esto afecta a la familia, al barrio, a la gente de a pie.
Además, la situación se complica más cuando hay emergencias o hay que hacer cirugías y de repente se va la luz o falla el generador. Son muchos factores que se juntan y que hacen que el trabajo del personal de salud sea una verdadera odisea diaria.
¿Y qué dicen los involucrados?
Los médicos y enfermeros, como siempre, le están metiendo el pecho. Se las arreglan como pueden, ajustando procedimientos y usando lo que tienen a mano para que los pacientes no se queden sin atención. Están adaptándose a las restricciones, pero es una lucha constante.
El periódico oficial Cubadebate sacó la noticia y, según ellos, las autoridades del hospital tienen claro a quién culpar: ¡al famoso embargo de Estados Unidos! Dicen que esa política gringa les pone un freno a la hora de conseguir medicinas, equipos y hasta plata para el sector de la salud.
¿Y ahora qué, Nipinga? ¿Qué viene después?
Bueno, este rollo del hospital Lenin no es cosa aislada. En otras partes de Cuba también se oyen quejas parecidas sobre la falta de cosas, el mantenimiento de los equipos y las condiciones de trabajo. Por ahora, no se ve que haya un plan concreto para arreglar esto rápido en el Lenin.
La gente está a la espera, a ver si las autoridades toman cartas en el asunto y consiguen los recursos necesarios. Mientras tanto, el personal sigue dando la batalla con lo que tiene, y los pacientes, a esperar que la suerte les sonría.