¡Honduras le da un tatequieto a los médicos cubanos y la Isla patalea!
Honduras no renovó el contrato de los médicos cubanos, y el gobierno de la Isla se puso a gritar, lamentando la pérdida de su dinero. ¡El bochinche está caliente!
¿Qué pasó?
¡Atención, gente! Honduras, la tierra del puro y el café, le acaba de dar un “hasta luego” bien sonoro a la brigada médica cubana. ¿Tú sabes lo que significa eso? ¡Que no renovaron el contrato, mi gente! El acuerdo que mantenía a 128 galenos cubanos en aquellas tierras se venció y la nueva administración le dijo: “Gracias, pero no gracias”.
Imagínate el corre-corre en La Habana. El gobierno cubano, por supuesto, no se quedó callado. Se pusieron a gritar que esto era una “estrangulación”, como si les estuvieran apretando el cuello. Pero la verdad es que se les fue un chorro de plata.
¿Dónde y cuándo?
Este novelón se armó en Honduras, justo ahora, bajo el mandato del nuevo presidente, Nasry Asfura. Parece que él tiene su propia manera de ver el asunto, ¿entiendes?
El convenio con nuestros médicos, que era la envidia de muchos, lo había firmado la administración anterior. Pero, como en la vida misma, cuando cambian las sillas, también cambian las decisiones. Y esta vez, la decisión fue no extenderle el permiso de trabajo a nuestros profesionales de la salud. Es como cuando te cambian el jefe y te tiran la cuenta.
¿Por qué importa?
¡Ahí está el meollo del asunto, mi gente! Las misiones médicas no son solo “cooperación”, no, señor. Son una de las fuentes principales de divisa fresca para el Estado cubano. Entonces, ¿a quién le cae arriba esto? ¡Pues al bolsillo de la Isla! Es un billete menos que entra para el arroz con frijoles y el picadillo.
Además, esta decisión hondureña le echa más leña al fuego al debate mundial sobre las condiciones de los médicos cubanos en el extranjero. Muchos dicen que no les pagan bien, que les quitan una parte, que no tienen libertad. ¡Un lío de faldas que no tiene fin!
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, tenemos al viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, que salió con la capa de Superman a defender a la patria. Dijo que la pérdida de esos ingresos era “legítima” para La Habana, como si estuviera justificando un robo. Él insiste en que todo es "cooperación internacional".
Por el otro, desde Honduras, el gobierno del presidente Asfura ha dicho con toda la calma del mundo que los médicos cubanos serán reemplazados. ¿Por quiénes? Pues por sus propios médicos locales o por otros especialistas extranjeros que sí tengan todos sus papeles y licencias en regla. ¡Ahí te lo dejo!
¿Qué viene ahora?
Pues mira, este no es un caso aislado. Varios gobiernos en la región ya le han metido la tijera a convenios similares o los han puesto en cuarentena para renegociarlos. La movida de Honduras se suma a una tendencia que podría, y esto es solo un chismecito, pegarle fuerte a los ingresos de Cuba por estos programas.
Ahora hay que estar ojo avizor. ¿Quién será el próximo en decir "no va más"? Este episodio abre un nuevo capítulo en las relaciones entre La Habana y Tegucigalpa, y pone en el tapete, una vez más, ese modelo de "exportación" de servicios médicos que tanto defiende la Isla. ¡Prepárense, que esto no se acaba aquí!