¿Se le paró la guagua a la 'potencia médica'? Hombre muere en la calle esperando ambulancia
Un hombre falleció en La Habana al no llegar a tiempo la ambulancia. El hecho expone las carencias del sistema de salud cubano y desata indignación.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Un hombre se desplomó en plena calle, una esquina bien transitada en El Vedado, La Habana, y la gente alrededor, con el alma en un hilo, empezó a llamar pa' una ambulancia. Pero, ¡ay, qué cosa!, que la ayuda que se supone que llega rapidito, tardó una eternidad. Cuando por fin apareció el vehículo, el pobre hombre ya no estaba entre nosotros. ¡Imagínate el bochinche!
Los que estaban allí contaron que los paramédicos, después de hacer lo poco que podían, taparon al fallecido con una sábana y se fueron. Dejaron el cuerpo allí, en la acera, como si nada, ¡por horas!, hasta que volvieron a buscarlo. Una escena que da dolor y rabia a la vez.
Dónde y cuándo
La cosa pasó hace poco, un domingo por la mañana, si no me equivoco, el 10 de mayo de 2026. Fue en una de esas esquinas que uno siempre ve llenas de gente en El Vedado, La Habana: F con 11. Imagínate el calor, el ruido de los carros, la gente caminando... y de repente, un hombre en el suelo. ¡Qué cuadro!
Por qué importa
Esto importa porque es el último clavo en el ataúd de esa historia de que Cuba es una "potencia médica". ¡Qué potencia ni qué niño muerto! La gente en la calle no ve potencia, ve que no hay quien te recoja cuando te cae encima la desgracia. Están hablando de esto porque demuestra que, por mucho que digan en la televisión, la salud del cubano de a pie está por los suelos.
Es un golpe directo a la cara del discurso oficial. Tú ves eso y dices: ¿Y dónde está la "potencia"? ¿Dónde está la atención que prometen? Pues parece que se quedó en el discurso, porque en la calle, la cosa es bien diferente.
Qué dicen las partes
Por un lado, la gente que lo vio. Los testigos están que trinan. Cuentan la demora, la escena, el abandono. Dicen que la ambulancia tardó muchísimo, que dejaron el cuerpo ahí tirado. Unos por otros, la indignación es general, y eso lo ha difundido gente como la activista Avana de la Torre.
Del otro lado, el gobierno, o más bien, el silencio. El discurso oficial sigue hablando de éxitos médicos, de ayuda internacional. Pero cuando pasan estas cosas, no hay muchas explicaciones. Se limitan a decir que se están haciendo esfuerzos, que la culpa es del bloqueo, lo de siempre. Pero la realidad en la calle habla por sí sola.
Qué viene ahora
Bueno, ahora lo que viene es seguir de cerca si esto queda en nada o si de verdad se toman medidas. La gente está caliente, y con razón. Se espera que esto sirva para algo, para que se mejoren los servicios de emergencia, para que las ambulancias funcionen. Pero conociendo el percal, tampoco nos vamos a engañar mucho.
Lo seguro es que la gente no va a olvidar esto pronto. Cada vez que escuchen hablar de "potencia médica", se van a acordar de este hombre en la calle. Habrá que ver si la presión hace que cambie algo, o si seguimos así, contando muertos en las esquinas.