¿Y si llega el Tío Sam a poner orden en Cuba? Un historiador dice que sí vale la pena pensarlo

Un historiador cubano propone la intervención de EE. UU. como opción para una transición política en Cuba, citando la crisis actual y falta de opciones internas.

Qué pasó

Mira, esto se pone caliente. Un historiador y politólogo de aquí mismo, Juan Antonio Blanco, se soltó con una idea que tiene a muchos con la boca abierta: dice que una intervención de Estados Unidos en Cuba podría ser la única salida para salir del lío político, económico y social en que estamos metidos.

Este planteamiento no salió de la nada, viene en un documento de un laboratorio de ideas llamado Cuba Siglo 21. La cosa es que, según él, aquí no hay libertades, la vida empeora cada día, el gobierno reprime y no hay forma de que nosotros mismos organicemos un cambio serio.

Dónde y cuándo

Esta idea sale a la luz ahora mismo, finales de mayo de 2026, en un momento de mucha tensión entre Cuba y Estados Unidos. Se publica en el dosier "Intervención en Cuba: ¿indeseable, preferible o imprescindible?".

El asunto es que, aunque suena a película de guerra, el documento se remonta a nuestra propia historia, a la guerra de independencia de finales del siglo XIX. Dice que hasta los mambises tuvieron que tragar con la ayuda yanqui en 1898 cuando la cosa se ponía fea.

Por qué importa

Bueno, pues importa porque se supone que aquí no tenemos cómo salir del atolladero solos. El gobierno tiene todo el poder, y para el ciudadano de a pie, las opciones se ven bien poquitas. El historiador cree que pensar solo en "soberanía" es mirar para otro lado cuando la realidad es que el sistema actual ahogó la participación y el control es total.

Además, el tema de que se anexen la isla, algo que siempre nos ha dado miedo, Blanco lo ve como un cuento viejo. Dice que en Estados Unidos nadie apoya eso ahora y que aquí solo se usa para asustar a la gente.

Qué dicen las partes

Por un lado, está la tesis del historiador, que sugiere que EE. UU. podría intervenir para facilitar un cambio, tal vez hasta para proteger al pueblo si hay represión.

Por otro lado, siempre está el gobierno cubano, que denuncia "amenazas externas" y "agresión militar". Y aunque Blanco no lo dice directamente, usa el ejemplo histórico donde hubo "reservas iniciales" sobre la intervención.

El informe también menciona encuestas en internet que sugieren que la gente está pidiendo fórmulas más "radicales" para el cambio, aunque él mismo aclara que esas encuestas no son representativas de todos los cubanos.

Qué viene ahora

Blanco piensa que lo más probable es una mezcla de protestas internas con ayuda externa. Quizás una intervención "limitada y focalizada", como dice él, para evitar que repriman al pueblo.

Y sobre la economía, cree que la ayuda vendrá de la diáspora, los negocios privados y la cercanía con EE. UU., no solo de préstamos de Washington. Al final, su punto es que no podemos descartar la intervención solo por los riesgos, porque las opciones internas son muy pocas para lograr un cambio de verdad.

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