¿Hasta Cuándo, Presidente? Cubana Cuestiona a Díaz-Canel por Precios y Penurias

Una cubana alza la voz contra Miguel Díaz-Canel, reclamando por los altos precios de alimentos, apagones y la crisis diaria en Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira, que en Cuba la cosa está que arde. Una señora, Elizabeth González Aznar, se plantó y le dijo al presidente Díaz-Canel: ¡Basta ya de esta situación! Se quejó de que comer se ha vuelto un lujo, con los precios de la comida por las nubes, los apagones que no dan tregua y conseguir cualquier cosa básica es una odisea.

La cosa está seria. Ella dice que la gente vive cada día con más trabajo y que ya no sabe si aguantar más. Pregunta hasta cuándo va a durar este relajo, porque lo de alimentarse no puede ser un capricho, ¡es una necesidad de la gente!

¿Dónde y cuándo pasó este bochinche?

Esto salió a la luz este viernes 28 de agosto de 2026. La señora Elizabeth, que es de La Habana, soltó todo esto en un mensaje público que ha corrido como pólvora. El calor aprieta, la nevera vacía y los bolsillos flacos, esa es la realidad que pinta.

Se habla de precios que marean: el azúcar a 500 pesos la libra, el arroz a 400, aceite a 4.000, pollo a 700 y los huevos cuando aparecen, a 175. ¡Un desastre para el bolsillo del cubano de a pie, del trabajador y del jubilado que apenas llega a fin de mes!

¿Y a quién le cae esta vaina?

Pues mire usted, la preocupación es de todos, pero le cae directo al Gobierno. La gente siente que no tiene cómo cubrir lo básico: comida, agua, medicinas. Y la señora Elizabeth le recalca al presidente que se ocupe de los problemas de adentro antes de salir en las cámaras extranjeras.

Esto cambia la vida diaria de cualquiera. La falta de electricidad te da al traste con lo poco que compras, y la gente tiene que salir todos los días a ver qué consigue, comprando poquito para resolver al momento. Es un desgaste total.

¿Qué dicen unos y otros?

Por un lado, la señora González Aznar, hablando por muchos, reclama que el Estado tiene que garantizar lo esencial. Por el otro, la queja va para algunos negocios privados que suben los precios a su antojo, y los controles del gobierno parecen no ser suficientes con multas y cierres.

Hay quienes pagan en efectivo, otros quieren transferir y les ponen trabas o les suben el precio. La situación deja a muchos en desventaja, sobre todo a los que dependen de las transferencias. Unos se defienden, otros reclaman, y la gente en medio, aguantando.

¿Y ahora qué?

Bueno, lo que está claro es que la gente está harta y lo dice en la cara. La pregunta queda en el aire: ¿Hasta cuándo el presidente va a resolver esta crisis que tiene al pueblo contra las cuerdas? Habrá que ver si las autoridades toman cartas en el asunto y si realmente se ponen a resolver los problemas urgentes del día a día.

Por ahora, la incertidumbre sigue. La gente espera respuestas y soluciones concretas, no solo palabras. Veremos qué pasa con los precios, los apagones y si la vida en Cuba mejora un poquito.