¿Y a ti quién te saca de la oscuridad? Cacerolazos en Santiago y La Habana por apagones
Cacerolazos y protestas estallan en Santiago de Cuba y La Habana debido a apagones prolongados y la crisis económica que afecta la isla.
Qué pasó
Mira, en Santiago de Cuba la cosa se puso caliente. La gente, harta de los apagones que no se acaban nunca, salió a dar candela con cacerolas y gritos. Igualito pasó en La Habana, que los vecinos se fajaron a sonar los calderos pidiendo que les devuelvan la luz. Esto no es un cuento, es el descontento que ya no aguanta más.
Se reportaron cacerolazos en varios barrios de Santiago durante la noche. En la capital, la gente también salió a las calles a exigir que les pongan la electricidad. La cosa está que arde, y todo por la falta de luz y la crisis que no da tregua.
Dónde y cuándo
Esto fue la noche del jueves 18 de junio de 2026. En Santiago de Cuba, el sonido de las cacerolas se escuchó en varios repartos, desde las puertas y balcones. En La Habana, la protesta se dio en distintos puntos de la ciudad, con gente en la calle, reclamando en plena oscuridad.
Las manifestaciones se extendieron por zonas residenciales, mostrando que el malestar está por todas partes. Se habla de que la policía andaba por ahí, intentando calmar los ánimos, pero la gente ya estaba en plan de dar su grito.
Por qué importa
Es que imagínate tú, vivir a oscuras, sin poder conservar la comida, sin poder descansar. Los apagones están afectando la vida de todos, y la gente se cansa. Esto importa porque es la forma en que el cubano dice: ¡Basta ya! No se puede seguir así, la crisis se siente en cada esquina.
Cuando la gente sale a hacer ruido con ollas y sartenes, es porque ya no ve otra salida para que escuchen sus quejas. Es un reflejo de cómo se vive el día a día, una lucha constante por cosas básicas que no llegan.
Qué dicen las partes
Bueno, de los que mandan, poco se dice claro. Lo que se oye es el rumor de que hay más policías pa' poner orden. La gente, con sus cacerolazos, está diciendo que no aguanta más la falta de corriente y las malas condiciones. Hay reportes de periodistas independientes que cuentan cómo se vivió la protesta en las calles.
Unos dicen que es un problema de infraestructura, otros que es la crisis económica. Lo cierto es que la población está sufriendo las consecuencias y se está expresando como puede.
Qué viene ahora
Lo que está claro es que la tensión sigue ahí, flotando en el aire. Con estos estallidos, la cosa no se va a arreglar de un día para otro. Habrá que ver si esto hace que se tomen medidas serias para solucionar lo de los apagones y la economía.
La gente seguirá esperando y, si la cosa no mejora, es probable que vuelvan a salir a hacerse oír. Hay que estar pendientes a cómo reaccionan las autoridades y si hay algún cambio real en la situación.