¡Plo-plo! Hallan cuatro 'tubos de plomo' escondidos en un barrio de Camagüey

La policía cubana incautó cuatro escopetas ilegales en Flor de Mayo, Camagüey. No se reportaron detenidos ni detalles adicionales del suceso.

¡Qué bochinche armaron en Camagüey!

Oye, que parece que la policía se metió en una casa en Flor de Mayo, por allá por Santa Cruz del Sur, y ¡zas! Se encontraron con cuatro escopetas. ¡Y ojo! De esas que no tienen papeles, ilegales, imagínate tú el lío.

Esto lo soltó un perfil que le gusta contar lo que hace la policía, ¿entiendes? Dijeron que las armas estaban ahí, escondiditas, sin permiso. Pero de quiénes son, cómo las encontraron, si se llevaron a alguien preso... de eso, ni pío.

¿Y la vuelta, dónde fue el cuento?

El chisme caliente se dio en la comunidad de Flor de Mayo, en Santa Cruz del Sur, Camagüey. Un lugar como tantos, donde la gente vive su día a día, hasta que llega la policía y ¡a revolver!

No se sabe ni cuándo fue el registro, ni si era de madrugada o a pleno sol. Tampoco si las escopetas estaban solas o venían con su par de municiones listas para la acción. Un misterio, como casi siempre.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Bueno, mira, tener escopetas sin permiso por ahí es cosa seria. Aquí en Cuba, eso no se puede. Lo que queda claro es que tener esas armas te pone en un brete con las autoridades.

La gente habla, comenta, se pregunta qué va a pasar. Porque estas cosas, aunque no te toquen directo, a veces te dan mala espina o te hacen pensar en cómo andan las cosas por ahí.

¿Qué dicen los involucrados?

Ah, eso es lo que nadie sabe. La policía dice que las ocuparon, pero ¿y los dueños? ¿Hablaron? ¿Dijeron algo? ¿Se declararon culpables o inocentes? ¡Nadie ha soltado prenda!

Lo único que se escucha es lo que publica ese perfil cercano a la policía. Pero de la otra parte, de la gente que supuestamente tenía las escopetas, ni una palabra. Silencio total.

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar, compay. Esperar a ver si sale algún otro detalle, si hay algún detenido que confiese, o si el caso se queda ahí, en un registro más sin consecuencias claras.

Lo cierto es que las escopetas están ocupadas, y la policía seguro que sigue vigilando. Veremos qué desenlace tiene este cuento de Flor de Mayo.