¿Qué pasó en Mayabeque? Encuentran un hombre muerto a machetazos y la cosa se pone fea
Un hombre de 48 años, Rafael Gutiérrez Verastegui, fue encontrado muerto con signos de violencia en un cañaveral de Mayabeque. La policía investiga y ya hay un detenido.
¡Oye esto pa' que veas!
Un suceso que tiene a todos los vecinos de Melena del Sur, en Mayabeque, con la boca abierta y el corazón en un puño. Encontraron a un hombre, Rafael Gutiérrez Verastegui, de 48 años, ¡tirado en un cañaveral! Y lo peor, el pobre apareció con más golpes que una piñata en plena fiesta, con signos clarísimos de violencia. ¡La cosa está que arde en ese barrio!
¿Dónde y cuándo pasó este bochinche?
Todo este lío pasó allá por el Campamento La Recría, en Melena del Sur, Mayabeque. El pobre Rafael desapareció y la gente, entre familia y vecinos, se preocupó. Imagínate el susto. Al rato, ¡zas!, lo encuentran en medio de un cañaveral. El ambiente, seguro, estaba más tenso que un alambre de tendero. El sol cayendo, el calor y de repente, este hallazgo trágico.
¿Y a quién le cae arriba esta vaina?
Pues mira, este hecho pone a pensar a todo el mundo. Si bien la noticia dice que este señor tenía sus antecedentes, que hasta se le acusa de haberle dado una pela a su expareja y a la nueva, ¡eso no le da derecho a nadie a tomarse la justicia por su mano! La gente está hablando, preocupada por la violencia que se respira y si esto va a quedar así. Lo cierto es que un muerto en el cañaveral siempre duele y levanta suspicacias.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, la policía, que está al frente del caso, ya detuvo a un sospechoso y anda buscando a otros dos. En la casa de uno de los implicados, ¡imagínate!, encontraron cosas que podrían ser de la víctima, ropa con manchas de sangre y hasta dinero. Por el otro, los vecinos comentan que Rafael no era precisamente santo de devoción y que el lío gordo pudo venir por ahí. Unos dicen que lo persiguieron antes de que desapareciera.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera?
La investigación sigue a toda máquina. La Justicia tendrá que meterle mano y decir quién hizo qué y por qué. Lo que sí queda claro es que la violencia nunca es la respuesta. Aunque alguien tenga un historial feo, la ley es la que manda, no los machetazos en un cañaveral. Ahora hay que esperar a ver qué desenreda la madeja este caso y si la comunidad puede encontrar un poco de paz.