¿Volvió la Guayabita del Pinar? La fábrica se sacude el polvo con ayuda privada
La histórica Guayabita del Pinar renace con apoyo de la mipyme Veneeryes. Se retoman exportaciones y el abasto nacional enfrenta desafíos.
¡Qué bueno que volviste, mi'jo!
Oye esto pa' que veas, la Guayabita del Pinar, esa que tiene más años que el serrucho y es única en el mundo, ¡volvió a dar candela! Después de un tiempo desaparecida, la fábrica se sacudió el polvo y le dio un respiro a su producción. Esto se logró gracias a un pacto, como de compadres, entre la industria del Estado y una mipyme privada llamada Veneeryes. Prepárate, que el saborcito de antes está de vuelta, aunque sea a cuentagotas.
La tierra donde la abuela sembró la mata
Todo esto pasó en Pinar del Río, esa tierra linda donde uno se come un buen plátano maduro. La fábrica, que es un pedazo de historia cubana desde 1892, retomó su chispa. ¿Y cómo? Pues porque la gente de Veneeryes se puso las pilas y dijo: "Aquí te traigo el alcohol y las botellas que te faltan". ¿Y sabes qué? Que la escasez de esos materiales era lo que tenía a la Guayabita en las cuerdas.
¡Pa'l europeo y pa' la casa!
Y no creas que esto es solo para que la gente se la tome aquí. ¡Qué va! Ya salieron 112 cajas que se fueron de viaje pa' Europa. ¡Imagínate! Esto se hace a través del polo exportador La Conchita, también en Pinar del Río. Y no te olvides que un poco de esta joya líquida también llegará a las tiendas que venden en divisas y, claro, al mercado de la isla. No será mucho, pero algo es algo.
Ni el ron ni el vino nos quitaron el sueño
Mira, mientras la Guayabita dormía, la fábrica no se quedó de brazos cruzados. ¡Qué va! Se pusieron creativos y empezaron a hacer el ron Guayabero y hasta un vinito con la misma fruta de la guayabita. Unas iniciativas pa' no dejar morir la industria. Y el director de Veneeryes, Osmel Hernández Cejas, dice que la cosa va bien y que ellos aportan los materiales y las botellas. ¡Un equipo pa' ganar!
Pero ojo, que la cosa no es color de rosa
Aunque la Guayabita volvió, hay nubarrones. Y el principal es que en Cuba no se está produciendo suficiente alcohol, ¡y eso es como el agua pa' la tierra! Además, en Estados Unidos hay un señor que se llama Tony Haber, de origen cubano, que registró la marca y ya anda vendiendo una versión por allá. Así que la competencia está brava, ¿eh?