¡A grito pelao! Cubanos en Miami piden
Inmigrantes cubanos gritaron “¡Cuba libre!” durante concierto de Álex Ubago en Miami, expresando su anhelo de libertad.
Qué pasó
Imagínate, la cosa estaba que ardía en el concierto de Álex Ubago en Miami. El cantautor español estaba dándolo todo en el James L. Knight Center, repasando sus éxitos de 25 años, y de repente, ¡zas! Se oyeron gritos de “¡Cuba libre!” entre la gente.
La gente estaba vibrando con las canciones que nos hicieron suspirar, como “Sin miedo a nada” y “Aunque no te pueda ver”, y en medio de tanto sentimiento, a algunos cubanos se les salió el alma.
Dónde y cuándo
Esto fue el sábado 21 de febrero de 2026, en el James L. Knight Center de Miami, Florida. Un lugar lleno hasta el techo con seguidores del artista, y entre ellos, una buena representación de inmigrantes cubanos que vinieron a recordar viejos tiempos.
La noche era de música, de baladas que nos llegan al corazón, pero el ambiente se cargó de otra energía cuando empezaron esos gritos, un eco de esperanza desde la audiencia.
Por qué importa
Estos gritos no son cualquier cosa. Son la voz de muchos cubanos que, lejos de su tierra, siguen soñando con un cambio. Es la forma de decir “aquí estamos, y no olvidamos la lucha por la libertad”.
En ciudades como Miami, donde la comunidad cubana es grande y se hace sentir, estos momentos se vuelven especiales. La música une, sí, pero también da pie a que la gente exprese lo que lleva dentro.
Qué dicen las partes
Bueno, lo de los gritos no estaba planeado por Álex Ubago ni por la producción. Fue algo espontáneo de la gente, como un impulso colectivo.
Testigos dicen que los gritos no se detuvieron, y quienes los escucharon, aplaudieron. Parece que ese sentimiento de querer una Cuba libre resuena fuerte en la diáspora, y se mezcla con la celebración de la música.
Qué viene ahora
Lo que queda claro es que la música de Álex Ubago, y la de muchos artistas, se convierte en un punto de encuentro. Un lugar donde la nostalgia y la esperanza chocan.
Habrá que seguir viendo cómo estos espacios culturales siguen siendo tribunas para expresar anhelos y deseos de cambio, demostrando que la música puede ser más que solo canciones; puede ser un grito de libertad.