¡Le dan una pela a un abuelo por un pan en Morón!

Un adulto mayor fue golpeado con un cable grueso mientras intentaba vender pan en Morón, Ciego de Ávila. Otro vendedor lo defendió.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! A un pobre viejito, Abel Aguilar Quiñones, de más de 70 años, se le intentó caer el mundo encima en Morón, Ciego de Ávila. Resulta que el hombre, con más esfuerzo que dinero, iba pa' su casa con un panecito que iba a vender después, usando su bicicleta como caballito de batalla. ¡Y zas! En plena calle lo interceptan unos tunantes que, en vez de darle los buenos días, le cayeron a golpes.

Lo más triste es que los tipos usaron un cable grueso, de esos que parecen látigos, para darle la lección. El pobre Abel, que solo quería ganarse la vida honradamente, se llevó tremenda paliza. Menos mal que el mundo todavía tiene gente buena, porque otro vendedor de pan que andaba cerca oyó el jaleo y se lanzó a ayudar.

Dónde y cuándo

Imagínate la escena: madrugada de este miércoles, en Morón, Ciego de Ávila. El ataque ocurrió justo frente a una institución de Salud Pública, donde le dicen Impedido Físico, en la avenida Tarafa. Un lugar que uno piensa que es seguro, ¡y mira tú!

El pobre Abel iba en su bicicleta, como siempre, tranquilo, y justo cuando creía que llegaba a casa con su esposa, también mayorcita, le sale la mala racha. El aire estaba cargado de esa tensión que uno siente cuando el peligro acecha, ¡y más en la noche!

Por qué importa

Esto no es solo un asalto fallido, ¡esto duele! Porque a quién le cae arriba que un viejito que se mata trabajando para llevar el pan a la mesa sea agredido de esa manera. ¿Es que ya no hay respeto por nada? La gente en Morón está que no se lo cree, con razón, porque te pone a pensar en tu propia seguridad y la de tus mayores.

Lo que cambia es la confianza, el sentir que tu calle, tu barrio, ya no es tan seguro. Uno empieza a mirar a todos lados, a no fiarse de nadie. Es un golpe bajo a la tranquilidad, un recordatorio de que la delincuencia no tiene edad ni piedad.

Qué dicen las partes

Bueno, hasta ahora, la cosa está un poco nublada. La denuncia salió de la plataforma NiO Reportando Un Crimen, que es como el ojo ciudadano por ahí. Dicen que los asaltantes se fueron corriendo cuando el otro vendedor se acercó a ayudar, y que al final no se llevaron nada.

De las autoridades, ni pío. No sabemos si ya están buscando a los maleantes, si abrieron una investigación formal, o si simplemente se harán de la vista gorda. Tampoco se ha dicho nada de los golpes que recibió Abel, ni si lo tuvieron que llevar al hospital. Unos dicen una cosa, otros comentan que fue peor, y la verdad, la verdad, todavía no la tiene nadie.

Qué viene ahora

Pues ahora toca esperar y ver. ¿Habrá justicia para el pobre Abel? ¿Se pondrán las autoridades las pilas para dar con los agresores? Ojalá que sí, porque un acto así no puede quedar impune.

Lo que está claro es que este incidente deja una espinita clavada. La gente va a estar más alerta, más preocupada. Habrá que seguir de cerca si esto se resuelve o si se queda en otro cuento más de los que pasan en la calle. Ojalá que las autoridades actúen rápido y manden un mensaje claro: aquí no se tolera la violencia contra los más vulnerables.