¿Daños Colaterales los Niños Cubanos? La Polémica Publicación de Gerardo Hernández
Gerardo Hernández publicó un video de niños para cuestionar la intervención en Cuba, pero fue criticado por usar menores como escudo político y obviar la crisis.
¡Qué Pasó!
El dirigente de los CDR, Gerardo Hernández Nordelo, armó un revuelo en Facebook con un video de niños sonriendo y saludando, sacando de una pregunta traicionera: “¿Alguien —de quienes piden una agresión a Cuba— podría asegurar que niños como estos no serán ‘daños colaterales’?”. ¡Imagínate tú! La cosa es que lejos de ganar aplausos, se ganó un montón de gente en contra que lo acusó de usar a los chiquillos como escudo y de ignorar los problemas serios que ya tienen.
¿Dónde y Cuándo?
Todo este bochinche se armó en Facebook, la red social que a veces parece el patio de la casa de uno, pero a lo grande. Sucedió el martes 19 de mayo de 2026. Imagina el ambiente, gente de Cuba y de fuera del país, todos conectados, viendo el video y soltando sus verdades.
¿Por qué Importa?
Esto importa porque pone el dedo en la llaga de cómo se maneja la información y la política en Cuba. La gente siente que se manipula con la imagen de los niños, mientras los problemas reales —la comida que falta, los apagones, la salud— siguen ahí, afectando a esos mismos niños. Es un reflejo de la tensión que hay: el gobierno dice una cosa, pero la gente vive otra.
¿Qué Dicen las Partes?
Por un lado, Hernández y los CDR sacaron el video con las etiquetas #CDRCuba, #CubaNoSeRinde y #LaPatriaSeDefiende, intentando defender la idea de que una agresión externa pondría en peligro a los niños. Por el otro lado, la gente en internet, en los comentarios, dijo que esos niños ya son “daños colaterales” por la crisis, que si la leche escasea, que si los apagones los afectan, y hasta sacaron a relucir tragedias pasadas como la del remolcador 13 de Marzo, donde murieron niños.
¿Qué Viene Ahora?
Pues mira, este tipo de polémicas dejan al aire un montón de cosas. Por un lado, se sigue debatiendo sobre la ética de usar imágenes de menores en discursos políticos, y por el otro, se mantiene vivo el malestar social por las condiciones de vida en la isla. Habrá que ver si estas críticas hacen que cambien la forma de comunicar o si esto se queda en un chisme más de los que corren por ahí.