¿Y AHORA QUÉ? Gasolina por las nubes en EE. UU. y el bolsillo del cubano-americano se achica
La gasolina en EE. UU. supera los $4 por galón debido a tensiones geopolíticas. Ciudadanos y negocios sienten el impacto directo en sus bolsillos.
¡Oye esto pa' que veas!
La gasolina en Estados Unidos se puso que quema los bolsillos, ¡ya pasó de 4 dólares por galón! Esto no se veía así desde 2022. El lío está en que hay tensiones por ahí en el mundo y el petróleo no llega como debe, y eso nos afecta a todos en la bomba.
Los americanos están pagando más por llenar el tanque. El promedio nacional anda por los 4,02 USD por galón. ¡Imagínate! Eso es más de un dólar más caro que antes de que se calentara la cosa en el Medio Oriente. La cosa está que arde.
¿Y por allá, dónde y cuándo?
Esto está pasando ahora mismo, en marzo de 2026. El asunto se pone peor en la costa oeste, sobre todo en California, donde la gente está pagando más de 5,80 USD por galón. ¡Un disparate!
En otros sitios como Oklahoma, más para el centro del país, está un poco más suave, como a 3,27 USD el galón, pero igual ha subido un montón.
Aquí en Florida, los precios han estado moviéndose entre los 3 y los 3,72 dólares. Y en Miami, la gasolina regular anda entre 3,62 y 3,90 dólares, dependiendo de cuándo mires.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, el lío gordo es que se interrumpió el envío de petróleo crudo por culpa de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Eso está haciendo que el crudo Brent cueste más de 100 dólares el barril, y al final, lo pagamos nosotros en la gasolina.
Además, con el verano a la vuelta de la esquina, la gente usa más el carro y eso también sube los precios. ¡Todo se junta pa' que el bolsillo sufra!
¿Qué dicen unos y otros?
La gente en las redes está que trina. Unos dicen que esto es un "golpe directo al bolsillo", sobre todo los que tienen que moverse mucho para trabajar o los pequeños negocios. Otros le echan la culpa a las decisiones del gobierno.
Hay quienes están buscando la vuelta: andan en menos carro, usan transporte público o aprovechan descuentos si pagan en efectivo. Pero bueno, eso alivia un poco, pero el problema sigue ahí.
¿Y ahora qué se espera?
Pues mire usted, con esta situación del petróleo y la guerra, es difícil saber qué va a pasar. Los precios pueden seguir subiendo si el conflicto se pone peor o si la demanda aumenta mucho.
Lo que sí está claro es que la gente va a tener que seguir apretándose el cinturón y buscando maneras de ahorrar en el transporte. Hay que estar pendiente a ver qué inventan las autoridades y cómo reacciona el mercado.