¿El Pueblo Frenó las Protestas o Fue el Miedo? El PCC Dice Una Cosa, la Gente Dice Otra

Un funcionario cubano asegura que 'el pueblo' detuvo protestas en Morón, pero redes sociales desmienten su versión, señalando miedo y frustración popular.

¿Qué Pasó?

En Ciego de Ávila, específicamente en Morón, la tensión se desbordó. Un día después de que vecinos de la localidad salieran a la calle en masa para protestar, asaltando incluso la sede municipal del Partido Comunista, el primer secretario de la isla, Julio Gómez Casanova, apareció para dar su versión.

Según el dirigente, la situación ya estaba en calma porque, supuestamente, “el pueblo detuvo a los manifestantes contrarrevolucionarios”. ¡Imagínate tú!

¿Dónde y Cuándo?

Todo este bochinche ocurrió en Morón, Ciego de Ávila, el domingo 15 de marzo de 2026, justo el día después de que la gente saliera a protestar con fuerza.

Dicen que la cosa se puso tensa, con vecinos y jóvenes protestando por el descontento general con la crisis económica, los apagones, y la escasez de todo.

¿Por Qué Importa?

Esto importa porque muestra la brecha entre lo que dice el gobierno y lo que vive la gente en la calle. El dirigente habla de “contrarrevolucionarios” y de “intereses extranjeros”, pero la gente que estaba allí dice que protestaba por el día a día: la falta de comida, de agua, y los apagones que no perdonan.

La palabra “contrarrevolucionarios” se la están comiendo viva en las redes. Muchos comentan que, en estos tiempos, los verdaderos revolucionarios son los que piden cambios, no los que defienden un sistema que tiene a todos frustrados.

¿Qué Dicen las Partes?

El primer secretario, Julio Gómez Casanova, dio la cara (o la voz) en Facebook. Dijo que la situación estaba tranquila, que se reforzó la vigilancia y que los manifestantes eran “contrarrevolucionarios en estado de embriaguez” respondiendo a “la mafia anticubana”. Todo esto, rodeado de policías, ¡claro está!

Pero en redes sociales, la gente le tiró con todo. Nadie vio al “pueblo” frenando nada. Lo que vieron fue temor, cansancio y la presencia policial. Mucho menos gente en estado de embriaguez, sino gente harta de la crisis.

¿Qué Viene Ahora?

Lo que queda claro es que la tensión sigue ahí. El gobierno intenta controlar la narrativa, hablando de enemigos externos y de la fuerza del pueblo. Pero la gente en las redes se ríe y pide cambios reales, no cuentos.

Habrá que seguir de cerca cómo manejan esta situación, porque la frustración de la gente no se va con discursos, y menos cuando el plato está vacío y la luz se va todos los días.

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