¿Se Ahoga Holguín? El Marañón se Desborda y Prende las Alarmas

Lluvias intensas en Holguín elevan el nivel del río Marañón, acercándose peligrosamente a un puente céntrico. Preocupación entre los residentes ante el riesgo de inundaciones.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira lo que está pasando en Holguín, que las lluvias no dan tregua. El río Marañón se ha puesto bravo, ¡ha crecido que da miedo! La gente está con el Jesús en la boca porque el agua está a dos por tres de meterse donde no debe.

En las redes sociales, lo que se ve es río crecido, corriente fuerte, y el agua pegadita a un puente importante, el de la calle Frexes. ¡Imagínate, una vía de esas que no paran de gente!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Esto está pasando ahora mismo, en la ciudad de Holguín, aquí en Cuba. El río Marañón, que cruza la capital provincial, es el que está dando el aviso.

El momento clave es que el agua ya está rozando el puente de la calle Frexes, en el mero centro de la ciudad. Se siente la tensión en el aire, se oye el rumor del agua y se percibe el calor de la preocupación.

¿Y esto por qué importa?

Simple, chico. Si el río sigue subiendo, el agua puede empezar a causar estragos. Puede afectar el tráfico, mojar casas, y poner en riesgo a la gente que vive cerca o tiene que cruzar por ahí.

Es que con las lluvias fuertes, estas cosas pasan en Cuba, sobre todo si el río se desboca. La gente habla de esto porque les toca el día a día, cambia sus rutinas y les da un susto.

¿Qué dicen las partes?

Bueno, por un lado, están los ciudadanos que lo están viendo, grabando videos y subiendo todo a las redes. Ellos están preocupados y avisan para que otros se cuiden.

Por otro lado, las autoridades suelen estar pendientes de estas zonas vulnerables. Recomiendan a la gente que se mantenga informada y que no se acerque a los ríos crecidos, que el agua es traicionera y cambia rápido.

¿Qué viene ahora?

Pues ahora lo que toca es mirar al cielo y esperar. El futuro de esta situación depende de si las lluvias paran o siguen con la misma fuerza. Si siguen, el riesgo de inundación aumenta.

Si las nubes deciden darnos un respiro, el río debería empezar a bajar su nivel poco a poco. Por ahora, la ciudad de Holguín está en vilo, esperando ver qué pasa con el Marañón bravo.