¿Bochinche en Santiago por elDichloro? ¡Cayó un Palo y se armó el Tira y Trae!

Protesta en Santiago de Cuba por apagones y cables caídos termina en fuerte despliegue policial. Tensión en las calles.

¡Oye esto pa' que veas!

En Santiago de Cuba se formó un buen relajo este lunes. La gente salió a la calle, en la San Pedro, porque se cansaron de los apagones que no acaban y de los cables de luz cayéndose solos. Unos dicen que el descontento llegó hasta tal punto que se armó una protesta, y claro, donde hay candela, ahí aparece la ley.

El asunto es que, según cuenta el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, la cosa se puso tensa y las autoridades no se quedaron de brazos cruzados. ¡Apareció la policía por todos lados, como si fuera un apagón de los que duran años!

¿Dónde y cuándo se formó el bochinche?

Todo este tinglado ocurrió el lunes en la Calle San Pedro, un sitio bien en el centro de Santiago. Imagínate el calor, la falta de corriente, y de repente, ¡zas!, un cable de esos de luz que se va al suelo. La gente con el sudor cayéndole, sin poder prender un ventilador, y seguro que pensando en la nevera que se va a dañar.

La cosa se puso color de hormiga, y empezaron los gritos y las quejas. Tanto fue el bochinche que hasta las famosas “boinas negras” aparecieron, esas unidades especiales que no se usan pa' los cumpleaños. Las calles, según cuentan, quedaron vigiladas por patrullas y agentes por horas.

¿Y a quién le cae esta sopa?

Pues a todos, mi hermano. Cuando se va la luz por horas y horas, la vida se pone cuesta arriba. El comercio sufre, la gente no puede moverse bien, y hasta el ánimo se va a pique. Santiago, que ya tiene fama de provincia con problemas de corriente, está que explota.

Esta situación de los apagones no es nueva, pero parece que esta vez la gota que colmó el vaso fue la caída de esos cables. Es la gente del pueblo la que sufre las consecuencias directas de que la red eléctrica no esté en su mejor momento.

¿Qué dicen unos y otros?

Bueno, aquí es donde la cosa se pone interesante. Las autoridades, hasta ahora, no han soltado prenda con una explicación oficial detallada sobre los sucesos. Dicen que fue un despliegue normal, o quizás ni han dicho nada todavía. Mientras tanto, la gente del barrio habla de que sí, que hubo protesta por los apagones.

Por un lado, están los que reclaman por el servicio eléctrico que brilla por su ausencia. Por otro, el despliegue policial que, para muchos, parece una respuesta fuerte ante el descontento popular. La verdad oficial, esa que convence a todos, todavía está por verse.

¿Y ahora qué?

Lo que queda claro es que la tensión en Santiago está en el aire. Con tantos apagones y la red eléctrica en estas condiciones, no sería raro que volvieran a sonar las alarmas. Hay que estar pendientes a ver si el gobierno saca un plan de verdad para arreglar la corriente o si esto se queda en pura palabrería.

Por ahora, la presencia policial se mantiene en puntos clave, y la gente sigue con el ojo avizor, esperando que la luz vuelva a ser algo normal y no un lujo.

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