¿Qué hará Francia por su abuela de 86 años presa en USA?
Francia pide a EE.UU. liberar a Marie-Thérèse Ross, 86 años, detenida por el ICE en Alabama tras vencer su visa. Buscan su pronta liberación.
¡Oye esto pa' que veas!
Mira qué cosa más rara, mi gente. La cosa se puso caliente con una abuela francesa de 86 años, ¡y está presa en los Estados Unidos! El gobierno de Francia le ha dicho a los gringos: 'Suelten a mi vieja ya'. Están preocupados porque la señora, que tiene una edad respetable, está detenida y quién sabe en qué condiciones.
La cosa es que esta señora, de nombre Marie-Thérèse Ross, se pasó del tiempo que le dieron para estar de turista. Los agentes de inmigración la agarraron el primero de abril en Alabama. Ahora, la tienen metida en un centro de esos para inmigrantes en Luisiana, esperando a ver qué resuelve la justicia.
¿Y eso dónde y cuándo pasó?
Pues mira, todo este enredo empezó el pasado 1 de abril. Fue en Alabama, un estado por allá en Estados Unidos. La policía de inmigración, el famoso ICE, fue la que se la llevó. La tienen ahora mismo en un centro federal de detención de inmigrantes en Luisiana. Imagínate el calor y el ruido de esos sitios, ¡y con 86 años encima!
El ambiente debe estar tenso, porque hasta el cónsul de Francia ha ido a verla dos veces. La cosa no es para tomársela a la ligera, sobre todo cuando se trata de una persona tan mayor.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Bueno, esto le cae encima a la señora Marie-Thérèse, claro. Pero también pone a pensar a muchos sobre cómo tratan a las personas mayores en las políticas de inmigración. Ella viajó a Estados Unidos para ver a un amor de hace años, un ciudadano americano con quien se casó en abril del año pasado. Lamentablemente, el hombre falleció en enero, dejándola sola y en una situación bien vulnerable.
Esto muestra cómo las leyes de inmigración, que se han puesto más duras últimamente, pueden afectar a personas en situaciones bien delicadas. La edad y la vulnerabilidad de la señora son puntos clave aquí.
¿Qué dicen los que hablan?
El cónsul general de Francia en Nueva Orleans, Rodolphe Sambou, ha dicho que están 'plenamente movilizados'. Él mismo ha visitado a la señora y habla a diario con la familia y con gente del gobierno en Washington, Atlanta y París. Básicamente, todos los franceses están en esto para que la saquen de ahí rápido.
Por otro lado, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. confirmó que la detuvieron por pasarse del tiempo de visa. No han dado muchos detalles del caso legal, pero la postura de Francia es clara: quieren que salga cuanto antes y que la traten bien, con atención médica incluida.
¿Y ahora qué?
Pues lo que viene ahora es seguir de cerca las gestiones diplomáticas entre Francia y Estados Unidos. París está presionando para que liberen a la señora Ross lo más pronto posible, apelando a su edad y a su vulnerabilidad. Queda por ver si la administración Trump, con su política migratoria estricta, cederá ante la presión diplomática o si el caso seguirá su curso legal.
Habrá que estar atentos a ver qué deciden las autoridades de inmigración de EE.UU. y si la abuela francesa finalmente regresa a casa o continúa en detención. La pelota está en la cancha de los gringos, y Francia no se va a quedar quieta.