¿Se acabó la platica? Fondo Mundial le dice adiós a la ayuda para el VIH en Cuba

El Fondo Mundial dejará de financiar el programa de VIH en Cuba a partir de 2033, instando al gobierno a prepararse para asumir la sostenibilidad.

¡Oye esto pa' que veas! Parece que el Fondo Mundial para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria le está echando el cierre a su apoyo en Cuba. Anunciaron que le metieron 16,3 millones de dólares más para reforzar la respuesta a estas enfermedades, sobre todo el VIH, hasta 2029. Pero ¡ojo!, que esto es de las últimas ayudas.

Según se comenta en el periódico Trabajadores, este organismo lleva casi 30 años soltando billetes para la salud en la Isla, pero ya avisaron que a partir de 2033, cuando se cumplen los 30 años de programa, se acabó lo que se daba. ¡Chao pescao!

¿Dónde y cuándo? El panorama para 2033

La cosa se pone seria para el 2033. Las autoridades del Fondo Mundial ya le dijeron al gobierno cubano que tienen que ponerse las pilas y empezar a buscar cómo van a mantener ellos solos el programa de VIH. No es solo un asunto de que se acaba el dinero de afuera, sino de que la Isla debe garantizar la atención a los pacientes con sus propios recursos.

Déborah Rivas, viceministra de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, soltó la papa: "A partir de 2033 el Fondo ya no otorgará más dinero a Cuba y el país debe asumir por otras vías la sostenibilidad del programa de respuesta al VIH". La cuestión es que no se detalló mucho cómo van a hacer esto en La Habana.

¿Por qué importa? Las cuentas y las trabas

Mira, la cosa es que Cuba tiene cerca de 35.000 pacientes con VIH. Aunque dicen que los diagnósticos bajaron un 37% en 2025, todavía hay gente que llega al hospital hecha un trapo. Esto te dice que la prevención y la atención temprana siguen flojeando.

Además, la enfermedad pega más fuerte en la gente que ya está en el candelero: hombres gay y mujeres trans. En La Habana, ¡imagínate!, hasta un 22,1% de las mujeres trans tienen VIH. ¡De las más altas de América Latina!

Por si fuera poco, hay expertos locales que dicen que el problema no es solo la plata. Gustavo Valdés Pi, de la Red HSH, señala que la burocracia es un dolor de cabeza y que las organizaciones civiles que andan en el tema de salud no tienen reconocimiento legal. ¡Así, ¿cómo se avanza?!

¿Qué dicen las partes? El gobierno y la sociedad civil

Por un lado, el gobierno, a través de la viceministra Rivas, pide un uso eficiente de las últimas subvenciones para asegurar que todo quede bien encaminado antes de que el grifo se cierre en 2033. Le dan al país seis años para prepararse para este cambio radical.

Por otro lado, la sociedad civil, representada por figuras como Valdés Pi, levanta la mano para decir que sin apoyo legal y sin quitarse trabas de encima, la cosa se complica. Se necesita más que buenas intenciones para que los pacientes sigan recibiendo su tratamiento y atención de calidad.

¿Qué viene ahora? Un futuro incierto

La gran pregunta es: ¿cómo va a hacer Cuba para seguir atendiendo a todos estos pacientes sin la ayuda del Fondo Mundial? Con un sistema sanitario que ya está en las últimas y sin financiamiento internacional, la incertidumbre es grande.

El país tiene seis años para buscar una solución y demostrar que puede manejar la sostenibilidad del programa de VIH por su cuenta. Habrá que ver qué se inventan y si logran que los pacientes no se queden en el limbo, sin sus antirretrovirales, su profilaxis y la atención que necesitan. ¡El tiempo dirá!

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