¡Tremendo lío! Florida les cierra las puertas de la universidad a los que no tienen papeles
Florida prohíbe matricularse en universidades públicas a estudiantes sin estatus migratorio legal, afectando a miles que crecieron en el estado y buscan educación superior.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Florida se puso seria y aprobó unas restricciones nuevas que no dejan matricularse en ciertas universidades públicas a los estudiantes que están en el país sin papeles. La cosa se puso más dura después de que la Junta de Gobernadores del Sistema Universitario de Florida diera luz verde a este cambio en las reglas de admisión. Ahora, a quienes estén "presentes ilegalmente en Estados Unidos" les cierran el portón de las instituciones que no tienen que aceptar a todo el mundo que cumpla requisitos.
Esta movida no es nueva, porque en julio ya habían aprobado algo parecido para otras escuelas y programas educativos. Pero ahora, el tema sube de nivel y toca a las universidades. La medida, según dicen por ahí, podría darle un golpe duro a miles de jóvenes que han vivido, estudiado y crecido en las escuelas públicas de Florida y que lo que quieren es seguir echando pa'lante con sus estudios.
Dónde y cuándo
La decisión se tomó este jueves en Fort Myers, durante una reunión de la Junta de Gobernadores del Sistema Universitario de Florida. La norma afecta a estudiantes en todo el estado que no tengan un estatus migratorio legal y que busquen ingresar a universidades públicas específicas. Se trata de un cambio que se suma a políticas anteriores, extendiendo las restricciones al sistema universitario estatal.
Esto tiene un peso importante porque datos de la President's Alliance on Higher Education and Immigration señalan que cerca de 8,000 jóvenes sin estatus migratorio legal se gradúan cada año de las secundarias en Florida. El estado tiene una gran cantidad de estos estudiantes en sus colegios y ahora se enfrentan a este nuevo obstáculo.
Por qué importa
Esta vaina importa porque pone en jaque el futuro de miles de jóvenes que ven en la educación superior una escalera para salir adelante. Son muchachos que han hecho toda su vida escolar aquí, que conocen el idioma, que tienen amistades, y ahora se encuentran con una barrera que les dice que no pueden seguir estudiando en su propia casa.
Los que defienden a estos estudiantes dicen que la medida les va a perjudicar un montón, porque les va a costar conseguir trabajos en áreas clave para el estado, como negocios, artes o ingeniería. Es como decirles que su esfuerzo no vale si no tienen los papeles en regla, a pesar de haber crecido y estudiado en Florida.
Qué dicen las partes
Unos cuantos están en contra de esta medida. Robert Casanello, presidente de United Faculty of Florida, ha dicho que esto afecta sobre todo a los hijos de trabajadores indocumentados que han hecho su camino escolar aquí. Por otro lado, el gobernador Ron DeSantis ha defendido políticas parecidas, diciendo que los cupos en las universidades deben ser para los residentes legales del estado.
Gustavo Rivera, de la League of United Latin American Citizens de Florida, también está preocupado, señalando que esto va a golpear más duro a los estudiantes latinos y a las familias inmigrantes. Básicamente, unos defienden que se priorice a los residentes legales, mientras otros alertan sobre las consecuencias negativas para jóvenes que ya son parte de la comunidad y el mercado laboral floridano.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que se ve venir es que algunos de estos jóvenes tendrán que buscarse la vida y la universidad en otros estados, si es que pueden. La preocupación es grande porque esta política se suma a un montón de medidas que se han estado tomando en Florida para ponerle trabas a la gente sin estatus migratorio legal en el acceso a servicios públicos.
El panorama no es muy alentador para ellos. Podrían verse obligados a cambiar sus planes, a irse lejos de sus familias o, peor aún, a renunciar a la idea de una educación universitaria. Habrá que seguir de cerca cómo se desarrolla esto y si hay algún tipo de respuesta o cambio de rumbo por parte de las autoridades.