¡Al fin pagó! Florida quema en la hoguera (metafórica) a vecino que quemó viva a su propia vecina
Chadwick Scott Willacy, condenado por quemar viva a su vecina en 1990, fue ejecutado en Florida. La víctima, Marlys Mae Sather, fue sorprendida robando en su casa.
¡Esto sí que es contar un cuento caliente!
Mira tú, que en Florida se les acabó la paciencia con un tipo llamado Chadwick Scott Willacy. Este señor, de 58 años, llevaba un montón de tiempo en la lista de espera del corredor de la muerte. ¿Y por qué? ¡Por una vaina horrible que hizo en 1990! Algo que te hiela la sangre, de esas historias que te cuentan y no puedes creer.
Pues resulta que el estado de Florida dijo: "Hasta aquí llegamos" y le aplicó la inyección letal. Lo declararon muerto poquito después de las seis de la tarde. Y ojo, que con este caso, Florida ya va por la quinta ejecución este año. ¡Imagínate la cosa!
La tragedia se armó en Palm Bay
Todo este drama se armó el 5 de septiembre de 1990. La historia va así: Marlys Mae Sather, una señora de 56 años, salió de su trabajo para almorzar en su casa en Palm Bay. Y ¿qué se encontró? Pues nada más y nada menos que a Chadwick, ¡metido en su casa robando!
La pobre señora no se la creyó. El tipo, en vez de salir corriendo, se le fue encima. Le dio unos golpes en la cabeza tan fuertes que le rompieron el cráneo. Y para rematar, le ató las manos y los pies, dejándola allí tirada.
El horror de prenderle fuego a alguien vivo
Pero eso no fue todo. La cosa se puso peor. Los forenses después dijeron que el tipo intentó estrangularla y como no pudo, ¡la roció con gasolina y le prendió fuego! Sí, así como lo oyes. La víctima todavía estaba viva y murió asfixiada por el humo. Un detalle que, te digo, te revuelve el estómago y te saca ronchas.
Después de semejante barbaridad, el condenado ni corto ni perezoso, se llevó todo lo que pudo: el coche, joyas, hasta sacó dinero con las tarjetas de la señora. En 1991 lo declararon culpable de todo: asesinato, robo, incendio, todo el paquete. Y lo sentenciaron a muerte.
Tanto drama, tanta vuelta, al final se hizo justicia
Este caso dio tremenda vuelta. En 1994, por un error de los jueces, le dieron otra oportunidad, y en 1995 otro jurado dijo: "pena capital". Han pasado más de treinta años de procesos, apelaciones, tribunales estatales y federales, hasta que el gobernador Ron DeSantis firmó la orden para la ejecución. ¡36 años esperando justicia!
Chadwick, antes de irse, dijo unas cuantas palabras, pidiendo disculpas a su familia y alegando que era inocente. ¡Vaya uno a saber! Pero los hijos de Marlys, la víctima, dicen que por fin se hizo justicia, después de tanta espera. Para ellos, esto es el final del capítulo más oscuro de sus vidas.
¿Y ahora qué?
Bueno, el estado de Florida ya cerró este caso con la ejecución. Lo que queda es el recuerdo de un crimen brutal y el largo camino que siguió la justicia. Un ejemplo más de la dureza de la pena de muerte en Estados Unidos, que siempre genera debate. Aquí se cumplió la sentencia, y para la familia de la víctima, es el momento de intentar sanar las heridas.