¿A Evo Morales le cayó encima el peso de la ley por los bloqueos?
Fiscalía de Bolivia ordena captura de Evo Morales por terrorismo y otros delitos tras protestas y bloqueos que paralizaron el país.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que la Fiscalía de Bolivia se puso brava y emitió una orden de captura contra el expresidente Evo Morales. La cosa se puso seria porque lo acusan de un montón de delitos graves, todos relacionados con esas protestas y bloqueos de carreteras que nos tuvieron a todos de cabeza entre mayo y junio. ¡Vaya lío se ha metido el hombre!
La orden, firmada por el fiscal Brayan Melgar, no se anda con rodeos. Habla de terrorismo, alzamiento armado contra el Estado, atentados contra el transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y hasta contra la seguridad de los servicios públicos. ¡Todo un paquete completo!
¿Dónde y cuándo fue el bochinche?
Todo este drama se desarrolló durante unas siete semanas. Las principales vías del país, sobre todo en el occidente y centro, quedaron paralizadas. Los que se botaron a la calle fueron sectores campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), con el apoyo de gente afín a Morales. Su meta era clara: ¡fuera Paz de la presidencia!
Y para que te des una idea del caos, los bloqueos no solo complicaron el día a día, sino que afectaron el abastecimiento de cosas tan esenciales como alimentos, combustible y hasta oxígeno medicinal. ¡La cosa se puso fea de verdad!
¿Y por qué esto importa, socio?
Pues mira, este relajo no fue un juego de niños. Según las autoridades, al menos 16 personas perdieron la vida durante este conflicto. La mayoría, 13 para ser exactos, por la falta de atención médica que causaron los cierros de carretera. ¡Un drama humano inmenso!
Además, las pérdidas económicas fueron astronómicas, se habla de más de 3.000 millones de dólares. Y encima, la denuncia contra Evo la presentaron dirigentes cívicos de Santa Cruz, con el respaldo del propio ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo. ¡El asunto se puso color de hormiga!
¿Qué dicen unas partes y otras?
Morales, por su parte, ha salido a negar rotundamente que él estuviera detrás de la renuncia de Paz. Él dice que las marchas eran para que el Gobierno respondiera a las demandas de la gente. Pero ojo, en mayo, él mismo soltó en X que el mandatario tenía dos caminos: militarizar el país o llamar a elecciones en 90 días.
Por otro lado, están el secretario ejecutivo de la COB, Marco Argollo, y el dirigente campesino de La Paz, Vicente Salazar, que también están en el ojo del huracán. Salazar ya está detenido preventivamente por un lío parecido. ¡Cada uno se defiende como puede!
¿Y ahora qué? El futuro en el aire...
Ante la persistencia de los bloqueos, el Gobierno no le quedó de otra que decretar estado de excepción el 20 de junio. Mandaron a policías y militares a despejar las carreteras y que todo volviera a la normalidad. Pero la cosa no termina aquí, porque esta orden de captura se suma a otro expediente que ya tiene Morales.
Desde octubre de 2024, el expresidente está resguardado en el Trópico de Cochabamba, su feudo, rodeado de sus seguidores, mientras se investiga un presunto caso de trata agravada. Se le acusa de una relación con una menor y de tener una hija con ella en 2016. ¡Un escándalo tras otro!