¿Se acabó la comidita? Cuba le dice adiós a la libreta de racionamiento
Cuba elimina progresivamente su emblemática libreta de racionamiento, vigente desde 1962. La medida busca aliviar la crisis económica focalizando subsidios solo en sectores vulnerables.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas la que se armó en Cuba. El gobierno anunció que va a ir quitando la libreta de racionamiento, esa que todos conocemos desde hace más de 60 años. Ya no van a repartir la canasta básica para todo el mundo como antes.
Ahora, la idea es que solo la gente que de verdad lo necesita, los considerados vulnerables, van a seguir recibiendo esos productos subsidiados. El resto, pues, a buscarse la vida en el mercado libre, donde los precios se disparan.
Dónde y cuándo
Esto se dio a conocer en Cuba, a finales de junio de 2026, por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez. La decisión se toma en medio de una crisis económica brava, con el país sufriendo de inflación, que el dinero no alcanza y que a veces ni para importar comida hay.
La libreta, que nació con Fidel Castro allá por 1962, era un símbolo de que todos teníamos acceso a lo básico. Pero la verdad es que cada vez traía menos cosas, y ahora hasta el arroz, el azúcar y la sal a veces escasean.
Por qué importa
Esto es un cambio radical, porque la libreta era parte del pacto social en Cuba. Era la garantía del Estado de que tenías algo seguro. Ahora, con la eliminación gradual, se redefine el apoyo estatal.
Las autoridades dicen que el modelo actual no se puede pagar, que las divisas no alcanzan y la producción es poca. Esperan que al enfocar los subsidios en los que más sufren, los recursos se usen mejor y la economía se mueva un poco.
Qué dicen las partes
El gobierno, a través del presidente, explica que esto es necesario porque el sistema actual es insostenible financieramente. Prometen ayudas focalizadas y nuevos programas para los sectores más débiles.
Por otro lado, analistas y mucha gente en la calle temen que esto haga que la vida sea aún más difícil para quienes ya luchan por conseguir alimentos a precios justos, especialmente si solo se pueden comprar en tiendas en divisas o en el mercado negro.
Qué viene ahora
Estamos en una etapa de transición que nadie sabe bien cómo va a terminar. El Estado cubano está tratando de ver cómo equilibra entre proteger a la gente y abrirse un poco a las reglas del mercado.
El éxito o fracaso de esta medida dependerá mucho de cómo se implementen esas ayudas focalizadas y si realmente llegan a quienes las necesitan. Lo que está claro es que hay mucho debate y expectativa sobre cómo esto va a afectar el día a día en la isla.