¡Ferrer suelta la bomba: ¿Trump al rescate o bochinche garantizado?!

José Daniel Ferrer, opositor cubano, dice que si Trump aprieta más la Isla, ¡adiós al régimen! Habla de descontento popular y hasta “manos duras” si el diálogo no funciona.

Qué pasó

José Daniel Ferrer, de esos cubanos que no se callan y líder de UNPACU, ha soltado la lengua sin anestesia en una entrevista. Imagínate la cola del pan, pero con un chismecito político de altos vuelos.

Según este exprisionero, el camino para que la gente que manda en Cuba se baje del tren es que Estados Unidos meta más presión de la buena. ¡Así como lo oyes, sin rodeos ni paños tibios!

Dónde y cuándo

Este cuento no es de balcón, ni de la guagua, sino que salió fresquecito de una entrevista con la agencia EFE. La noticia, entonces, se riega más allá del barrio.

Ferrer señaló directamente a Miguel Díaz-Canel y al mismísimo Coronel Alejandro Castro Espín. Él los pinta como los principales responsables de que la Isla esté "en este relajo", como si estuvieran en medio de una fiesta donde la música es la escasez.

Por qué importa

¡Esto pica y se extiende más que un chisme en la cuadra! Si el yuma, o sea, Estados Unidos, se pone realmente fuerte, la cosa podría cambiar para toda la gente de a pie en Cuba.

Ferrer ve que el pueblo ya está hasta aquí de la situación, con ganas de que algo distinto y nuevo empiece a moverse. No es solo de políticos hablando; es de la olla vacía y de la esperanza que se ve con lupa.

Qué dicen las partes

El opositor no se anduvo con chiquitas y apoya la presión internacional. Habla de las sanciones, como los aranceles que el presidente Donald Trump ya había anunciado, viéndolas como un golpe bajo, pero necesario, al régimen.

Aunque él no le cierra la puerta a un diálogo serio, ¡ojo! Si la cosa sigue tensa y no hay una salida pacífica, Ferrer dice que está dispuesto a considerar "opciones más contundentes desde el exterior". Como siempre, unos dicen una cosa, otros piensan la otra, y así el bochinche se cocina.

Qué viene ahora

El panorama está que arde. Con el descontento popular subiendo y los jóvenes botando el miedo en las redes sociales, cualquier chispa, por pequeña que sea, puede encender la candela.

Ferrer no es de los que se quedan mirando para el techo; mira al mundo: Venezuela está débil, y Estados Unidos se ve más firme con La Habana. ¿Qué pasará entonces? Habrá que seguir pegado al televisor o, mejor aún, al radio bemba de la esquina, porque esto promete más capítulos.

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