¡Ferraris 'Humanitarios' pa' Cuba! ¿Quién dio el visto bueno?
La congresista Salazar confrontó al Departamento de Comercio de EE. UU. por permitir Ferraris y jacuzzis para Cuba. ¡El pueblo sufre mientras la dictadura recibe lujos! ¡Un bochorno!
Qué pasó
¡Ay, mi madre! Esto es pa’ sentarse y echar un chismecito, porque la cosa está que arde. La congresista María Elvira Salazar se le fue arriba, con bate en mano, al Departamento de Comercio de EE. UU.
¿La razón? Pues mire usted, se descubrió que bajo supuestas licencias “humanitarias”, están autorizando la exportación de carros de lujo, como Ferraris y Maserati, ¡hasta jacuzzis y motos acuáticas! Y el pueblo, mientras tanto, con la soga al cuello.
Dónde y cuándo
Este novelón se armó en una audiencia en Washington, allá por febrero de 2026. La Salazar no se anduvo con chiquitas y encaró al mismísimo subsecretario David Peters.
Fue ahí, en el corazón del imperio, donde le preguntó de frente: ¿cómo es posible que el cubano de a pie sufre apagones y hambre, mientras mandan estos lujos para la isla? La denuncia vino de Miami, ¡del propio Dariel Fernández, el recaudador de impuestos!
Por qué importa
Esto no es cualquier cosa, ¡esto es un disparate con todas las letras! La política de EE. UU. es de ayuda humanitaria al pueblo, ¿verdad? Pero estas licencias le dan un empujón al régimen, con todo y lujos.
Mientras la gente hace magia para conseguir un pedazo de pan o para aguantar un apagón de doce horas, a la dictadura le llegan Ferraris. ¡Eso es como echarle sal en la herida al pueblo que tanto sufre!
Qué dicen las partes
La congresista Salazar lo dejó bien claro: “Humanitario es comida y medicina, no Ferraris ni carritos de golf”. Ella y sus socios congresistas, Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez, ya mandaron una carta exigiendo que revisen y revoquen estas licencias que no tienen nada de humanitarias.
El subsecretario Peters se hizo el que no sabía nada. Pero no le quedó más remedio que reconocer que tienen el poder de revisar y tumbar esas licencias si no cumplen. ¡Se le vio el plumero!
Qué viene ahora
Pues ahora, con la presión encima, el hombre del Departamento de Comercio prometió que va a investigar y revisar el asunto. Hay que ver si de verdad cumplen o si se queda todo en pura guabina.
La pelota está en el aire, mi gente. La discusión sobre las sanciones a Cuba y lo que se permite o no, está más viva que nunca. Habrá que estar con el ojo pelado para ver en qué termina este bochinche de los Ferraris “humanitarios”.